Oracle mantiene un fuerte crecimiento, pero el aumento de la deuda divide a los inversores
Las acciones de Oracle acumulan una caída del 58% desde su máximo histórico, aunque la compañía continúa registrando un sólido crecimiento en ingresos y beneficios. El principal foco de preocupación del mercado pasa por el fuerte nivel de inversión y endeudamiento para expandir su negocio de inteligencia artificial.
Por redacción
Oracle atraviesa un escenario contradictorio: sus acciones retrocedieron un 58% desde el máximo histórico alcanzado en septiembre de 2025, mientras la empresa continúa mostrando resultados financieros récord. Actualmente, los papeles cotizan cerca de USD 144, lejos del pico de USD 345,72, aunque el desempeño operativo mantiene una tendencia de crecimiento impulsada por la expansión del negocio de computación en la nube y la inteligencia artificial.
Durante el ejercicio fiscal 2026, los ingresos aumentaron un 17% hasta aproximadamente USD 67.400 millones, mientras que el beneficio neto creció un 37%, alcanzando cerca de USD 17.000 millones, marcando el mejor desempeño anual de la compañía.
Los resultados del cuarto trimestre fiscal, finalizado el 31 de mayo de 2026, reforzaron esa tendencia positiva. La facturación avanzó un 21% interanual hasta USD 19.200 millones, impulsada principalmente por el negocio de servicios en la nube.
Dentro de ese segmento, los ingresos por servicios cloud crecieron un 47%, hasta USD 9.900 millones, mientras que Oracle Cloud Infrastructure (OCI), la división enfocada en infraestructura para cargas de trabajo de inteligencia artificial, registró un incremento del 93%, alcanzando USD 5.800 millones. Este negocio continúa siendo el principal motor de crecimiento de la empresa gracias a la fuerte demanda de capacidad informática para aplicaciones de IA.
Otro de los indicadores que más llamó la atención del mercado fue el volumen de contratos pendientes de ejecución. Las obligaciones de rendimiento restantes, que representan ingresos ya comprometidos pero todavía no contabilizados, ascendieron a USD 638.000 millones al cierre del ejercicio, lo que implica un crecimiento del 363% respecto del año anterior. Solo durante el último trimestre la cartera aumentó en USD 85.000 millones, impulsada por grandes acuerdos vinculados a infraestructura de inteligencia artificial.
Sin embargo, esta fortaleza también expone un riesgo importante. Gran parte del crecimiento reciente proviene de un número reducido de grandes clientes, que realizaron contratos multimillonarios para adquirir capacidad de procesamiento destinada a proyectos de IA. Esta elevada concentración incrementa la dependencia de Oracle respecto de que esos compradores continúen expandiendo sus inversiones en los próximos años.
La principal preocupación de los inversores no está relacionada con la demanda, sino con el costo de sostener esa expansión. Para responder al fuerte crecimiento del negocio, Oracle aceleró las inversiones en nuevos centros de datos e infraestructura tecnológica, lo que elevó significativamente sus necesidades de financiamiento.
Durante el ejercicio fiscal 2026, los gastos de capital alcanzaron aproximadamente USD 55.700 millones, una cifra muy superior a la de ejercicios anteriores. Para financiar ese proceso, la compañía tomó cerca de USD 43.000 millones en nueva deuda, y la dirección ya anticipó que continuará recurriendo al mercado para obtener más recursos.
Como consecuencia, el flujo de caja libre pasó a terreno profundamente negativo, debido a que las inversiones actuales superan ampliamente el efectivo generado por las operaciones. La estrategia consiste en construir capacidad suficiente antes de que la demanda de inteligencia artificial continúe creciendo.
En este contexto, el mercado mantiene opiniones divididas. Por un lado, Oracle exhibe uno de los crecimientos más acelerados del sector tecnológico, respaldado por cifras récord de ingresos, beneficios y contratos futuros. Por otro, el elevado endeudamiento y el fuerte nivel de inversión generan incertidumbre sobre la capacidad de la empresa para sostener este ritmo de expansión sin afectar su rentabilidad financiera, un factor que explica buena parte de la fuerte corrección que experimentó la acción en los últimos meses.
