Trump lanzó un plan de USD 12.000 millones para construir una reserva estratégica de minerales críticos
La noticia impulsó al alza las acciones de empresas productoras de tierras raras y minerales críticos.
Por Gonzalo Andrés Castillo
Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales
El presidente Donald Trump anunció el lanzamiento de un ambicioso programa para crear una reserva estratégica de minerales críticos con una inversión inicial de USD 12.000 millones, con el objetivo de reducir la dependencia de Estados Unidos de China en materias primas esenciales para industrias avanzadas.
La iniciativa, denominada Project Vault, combina USD 10.000 millones en un préstamo del Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos (US Export-Import Bank) con aproximadamente USD 1.670 millones de capital privado para adquirir y almacenar minerales críticos como galio, cobalto y tierras raras que son fundamentales para tecnologías modernas, desde smartphones y baterías de vehículos eléctricos hasta motores a reacción y sistemas de defensa avanzados.
Este plan fue descrito por funcionarios de la administración como una respuesta directa a la concentración de la cadena de suministro global en China, que actualmente domina aproximadamente 70% de la minería y 90% del procesamiento de tierras raras a nivel mundial. La dependencia de estos insumos había generado preocupaciones sobre la seguridad y estabilidad de las cadenas de suministro estadounidenses frente a tensiones comerciales y geopolíticas.
Project Vault funcionará de manera similar a la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos, pero orientado a minerales indispensables para la industria tecnológica y manufacturera. La idea es asegurar un stock que actúe como amortiguador ante posibles interrupciones de suministro, fluctuaciones de precios y maniobras comerciales de otras potencias, especialmente China.
La participación en la iniciativa ya superó una docena de empresas, entre las cuales se encuentran General Motors, Stellantis, Boeing, Corning, GE Vernova y Google, que colaborarán tanto en la adquisición como en la planificación del uso de estos materiales críticos. Tres casas de comercio de materias primas —Hartree Partners, Traxys North America y Mercuria Energy Group— fueron seleccionadas para gestionar las compras de los minerales que formarán parte de la reserva.
Trump también se reunió con líderes de la industria, incluidos el CEO de General Motors, Mary Barra, y el magnate minero Robert Friedland, para avanzar en la implementación del proyecto y fortalecer la colaboración público-privada en el desarrollo de la nueva reserva.
Este movimiento fue interpretado por analistas como una estrategia de política industrial y seguridad nacional, con la intención de proteger a fabricantes estadounidenses (incluidas empresas tecnológicas y del sector automotriz) de las tensiones geopolíticas y de asegurar un flujo constante de insumos críticos.
Además, la noticia impulsó al alza las acciones de empresas productoras de tierras raras y minerales críticos, reflejando el optimismo del mercado ante un posible fortalecimiento de la cadena de suministro norteamericana frente a riesgos externos.
