Las acciones asiáticas alcanzan récords gracias a la IA
El optimismo por la IA ha estado respaldado por listados recientes, avances tecnológicos y expectativas de crecimiento en la adopción de soluciones de IA en múltiples industrias.
Por Gonzalo Andrés Castillo
Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales
Las acciones tecnológicas asiáticas comenzaron 2026 con fuertes subidas, impulsadas por el entusiasmo de los inversionistas en torno a la inteligencia artificial (IA) y el desempeño de los fabricantes de chips. El rally tecnológico lideró los avances del mercado regional, con índices y valores marcando ganancias significativas al abrir el año.
En Corea del Sur, el Kospi alcanzó niveles récord, con Samsung Electronics en máximos históricos, reflejando una fuerte demanda por productos y servicios vinculados a la IA.
Asimismo, un índice de acciones tecnológicas chinas cotizadas en Hong Kong se disparó, evidenciando que la tenencia de títulos vinculados a la temática de IA sigue siendo dominante entre los inversionistas.
El optimismo por la IA ha estado respaldado por listados recientes, avances tecnológicos y expectativas de crecimiento en la adopción de soluciones de IA en múltiples industrias.
Se ve especialmente el impulso en firmas dedicadas a semiconductores y tecnologías de soporte para la infraestructura de IA, sectores que se han convertido en protagonistas del rally.
Sin embargo, no todo es euforia sin riesgos: a pesar de las importantes subidas, muchos analistas advierten sobre la posibilidad de mayor volatilidad en los mercados tecnológicos más adelante.
El término “late-cycle” —o etapa tardía del ciclo de mercado— se ha usado para describir esta potencial fase de oscilaciones más amplias, donde las ganancias pueden llegar a ser más erráticas y dependientes de datos macroeconómicos y expectativas de tasas de interés.
Esta combinación de un fuerte impulso inicial y preocupaciones por una fase posterior más turbulenta refleja un claro contraste: por un lado, la fe de los inversionistas en las oportunidades que ofrece la IA sigue alimentando compras de acciones tecnológicas; por otro, la posibilidad de correcciones o retrocesos aumentados ante señales de cambio en el entorno económico está sobre la mesa.
