Bonos soberanos: la guía definitiva para dar los primeros pasos en el mercado de capitales

Lejos de ser exclusivos para los grandes fondos, los bonos se presentan como una alternativa de inversión mucho menos volátil que las acciones. Una introducción práctica sobre qué son, qué tipos existen en nuestro mercado y cómo ganar plata con ellos.

Si alguna vez te interesó incursionar en el mercado de capitales, seguramente escuchaste hablar de los bonos soberanos. En términos simples, un bono es, básicamente, un préstamo. Al adquirir este instrumento, el inversor le está prestando su plata a un Estado nacional o a una provincia. (Vale aclarar que, si se la prestás a una empresa privada, el instrumento pasa a llamarse "obligación negociable"). A diferencia de las acciones, acá no estás comprando una parte del patrimonio de la entidad, sino que esta se compromete a devolverte el dinero en una fecha futura estipulada, sumándole un interés.

 

En la práctica, existen dos maneras concretas de ganar plata con un bono. La primera es cobrando intereses cada cierto tiempo (lo que se conoce como "renta"), que suele pagarse de forma semestral o a veces trimestral. La segunda vía es la "ganancia de capital", que se materializa si el precio del título sube en la plaza financiera. Por ejemplo, si compraste un bono a 90 y luego lo vendés a 100, tu ganancia es directamente esa diferencia.

 

Además del cobro de la renta, es clave entender la devolución del dinero inicial prestado, un concepto conocido como "amortización". Esta puede ir pagándose en cuotas durante la vida del bono o, como es más común, liquidarse en su totalidad al vencimiento, modalidad que en la jerga se denomina "amortización bullet".

 

En la Argentina, el menú de opciones para los inversores es amplio. Hay bonos en pesos, en dólar MEP y en dólar cable. A su vez, para resguardarse del complejo contexto macroeconómico, existen títulos que ajustan por inflación (conocidos como bonos CER) y los "dólar linked", que acompañan la evolución del tipo de cambio. Son instrumentos que suelen priorizar la estabilidad y tienen menor volatilidad que las acciones, aunque mantienen cierto riesgo que conviene mitigar diversificando bien la cartera.

 

La gran ventaja para el ahorrista común es que no necesitás ser millonario para arrancar a invertir. Hoy podés empezar operando con montos muy bajos, abrir una cuenta de Bull Market de manera gratuita por internet, en apenas cinco minutos, y pedir el acompañamiento de un equipo de asesores para saber exactamente en qué instrumento poner a trabajar tu plata.

 

Para invertir en Cedears de dividendos, solo basta con abrir una cuenta comitente en una sociedad de bolsa regulada por la Comisión Nacional de Valores como lo es Bull Market Brokers (https://bullmarket.com.ar/), proceso gratuito que no llevará más de cinco minutos. Luego, habrá que depositar los fondos deseados, en pesos en dólares, desde una cuenta bancaria del mismo titular

 

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