El ABC de las inversiones: cómo convertirse en dueño de grandes empresas y hacer rendir los ahorros
Adquirir acciones permite a los ahorristas transformarse en socios minoritarios de gigantes como Mercado Libre o Amazon. Especialistas destacan que pensar a largo plazo es la clave principal para ganarle a la volatilidad y potenciar el capital.
En un escenario económico donde tener el dinero quieto representa una pérdida total de su valor, el mercado de capitales emerge como una herramienta fundamental para proteger el poder adquisitivo. Una de las vías más tradicionales y directas para lograrlo es la compra de acciones. Pero, ¿qué son exactamente? En términos sencillos, una acción es una pequeña parte de una empresa; al adquirirla, el inversor se convierte literalmente en un socio minoritario de dicha firma.
Gigantes tecnológicos y comerciales de la talla de Mercado Libre, Apple o Amazon necesitan dinero constantemente para poder financiar la expansión de sus negocios, y para lograrlo salen a emitir acciones. Para estas corporaciones, vender estas participaciones representa una vía de financiamiento, mientras que para el público inversor se traduce en una oportunidad inmejorable para ganar plata y hacer crecer su patrimonio.
Existen dos mecanismos principales para obtener rendimientos al operar con estos instrumentos. El primero se da por la apreciación del capital: si a la empresa le empieza a ir bien y presenta buenos balances, el precio de la acción tiende a ir al alza. Por ejemplo, si un ahorrista compra un papel a 100 pesos y en un año sube a 150, está ganando 50 pesos de diferencia. La segunda alternativa es a través del cobro de dividendos. Hay empresas que tienen la política de repartir parte de sus ganancias con sus accionistas cada cierto tiempo, otorgándoles el derecho a recibir esta renta periódica.
Entre los grandes beneficios que ofrecen las acciones en el mercado local e internacional se destaca su excelente liquidez, lo que significa que se pueden comprar y vender muy fácilmente. Sin embargo, es vital comprender la naturaleza del mercado: los precios pueden subir o bajar constantemente debido al impacto de diversas noticias, la presentación de balances o simplemente por el sentimiento general del mercado. A este fenómeno de fluctuación se lo conoce como volatilidad.
Frente a estos vaivenes diarios, la regla de oro de los especialistas es no tomar decisiones apuradas. La historia demuestra que, a largo plazo, las acciones son uno de los instrumentos financieros que mejor rinden, convirtiéndolas en una herramienta muy poderosa.
En definitiva, entender que una acción es apostar al futuro productivo de una empresa, y no solo un numerito fluctuando en una app, resulta ser el primer gran paso para todo aquel que busque potenciar sus ahorros. Hoy en día, operar es sumamente accesible mediante plataformas digitales o brokers como Bull Market, que permiten abrir una cuenta de manera gratuita, diversificar la cartera y comprar participaciones en pocos minutos.
Para invertir en Cedears de dividendos, solo basta con abrir una cuenta comitente en una sociedad de bolsa regulada por la Comisión Nacional de Valores como lo es Bull Market Brokers (https://bullmarket.com.ar/), proceso gratuito que no llevará más de cinco minutos. Luego, habrá que depositar los fondos deseados, en pesos en dólares, desde una cuenta bancaria del mismo titular.
