IBM sufrió su peor caída bursátil desde 1968 tras decepcionar con sus resultados preliminares
Las acciones de la tecnológica se desplomaron más de 25% luego de que la compañía informara ganancias e ingresos inferiores a los esperados y advirtiera que sus clientes están redirigiendo inversiones hacia infraestructura para inteligencia artificial.
Por redacción
IBM protagonizó una de las mayores sorpresas negativas del mercado en 2026. Sus acciones se desplomaron más de 25% al cierre de la rueda del martes, marcando la peor caída diaria de la compañía desde, al menos, 1968, luego de presentar resultados preliminares que quedaron por debajo de las expectativas de Wall Street.
La empresa atribuyó el deterioro de sus cifras a un cambio en el comportamiento de sus clientes, que están priorizando inversiones en infraestructura vinculada a la inteligencia artificial, como servidores, almacenamiento y memorias avanzadas, en detrimento de productos tradicionales como software y mainframes.
Los analistas esperaban que IBM reportara una ganancia ajustada por acción de USD 3,02 sobre ingresos de USD 17.860 millones. Sin embargo, la compañía informó un beneficio ajustado de apenas USD 2,93 por acción y ventas por USD 17.200 millones, resultados que generaron una fuerte reacción negativa en el mercado.
La magnitud de la caída sorprendió incluso a los especialistas, considerando que hasta el lunes la acción acumulaba una baja de apenas 4,8% en el año. Tras el desplome, el retroceso anual se amplió hasta aproximadamente 26%.
El director ejecutivo de IBM, Arvind Krishna, explicó que la compañía esperaba una disminución moderada, de un solo dígito, en el desempeño de su negocio de mainframes z17 durante el segundo trimestre. No obstante, reconoció que la debilidad fue considerablemente mayor de lo previsto.
Según Krishna, la escasez global de memorias y el temor a futuros aumentos de precios llevaron a numerosas empresas a acelerar sus compras de infraestructura para inteligencia artificial durante las últimas semanas de junio.
“Los clientes reorientaron sus presupuestos trimestrales hacia servidores, almacenamiento y memoria para asegurarse el acceso a componentes con oferta limitada”, señaló el ejecutivo. Asimismo, admitió que IBM anticipaba cierto impacto derivado de problemas en la cadena de suministro, aunque no esperaba una reasignación de capital de semejante magnitud.
El caso de IBM refleja un fenómeno más amplio dentro de la industria tecnológica: la inteligencia artificial está modificando las prioridades de inversión de las compañías a nivel global. Cada vez más empresas destinan mayores recursos a infraestructura especializada, reduciendo el gasto en otras áreas tecnológicas tradicionales.
Desde la consultora IDC, el analista Ashish Nadkarni consideró que la reacción del mercado podría haber sido excesiva, aunque destacó que las advertencias realizadas por la dirección de IBM no deben ser ignoradas.
Para el especialista, la situación no implica el fin del negocio de mainframes, pero sí demuestra que IBM no es inmune al cambio estructural que atraviesa el sector tecnológico debido a la aceleración en la adopción de soluciones de inteligencia artificial.
La presión sobre las grandes tecnológicas no es exclusiva de IBM. En 2026, varios de sus principales competidores también acumulan importantes pérdidas bursátiles. Oracle registra una caída de 33% en el año, Microsoft retrocede 20% y Accenture se desploma 50%, reflejando un entorno desafiante para compañías que buscan adaptarse al nuevo ciclo de inversiones impulsado por la IA.
A pesar del fuerte castigo recibido por la acción, los inversores seguirán atentos a la próxima presentación oficial de resultados. IBM tiene previsto realizar su conferencia trimestral el 22 de julio, donde deberá ofrecer mayores precisiones sobre el impacto de la inteligencia artificial en sus negocios y explicar cómo planea reposicionarse frente a una industria que cambia cada vez más rápido.
La jornada dejó una conclusión clara: la inteligencia artificial no solo está creando ganadores en Wall Street, también está redefiniendo el futuro de empresas históricas como IBM.
