Estados Unidos: ¿Paquete de estímulo sin apoyo republicano?
Joe Biden busca negociar el acuerdo con los republicanos para aprobar su paquete histórico de estímulo económico, pero está dispuesto a actuar aún así no lleguen a buen puerto.
Biden dijo a los demócratas que consideraría límites más estrictos sobre quién calificaría para cheques de $ 1,400, aunque dijo que no comprometería el tamaño de los pagos. Eso posiblemente podría reducir la brecha entre su paquete y la propuesta republicana de $ 600 mil millones. Los demócratas han visto con buenos ojos la voluntad de negociar y han aprobado en la Cámara de Representantes, controlada por su partido, un plan presupuestario que permitiría aprobar definitivamente el estímulo billonario sin el apoyo de los republicanos, más reticentes ante las ayudas.
Biden ha prometido trabajar con los republicanos cuando sea posible, pero también está presionando al Congreso para que actúe rápidamente antes de que expiren los beneficios existentes en marzo. Bajo la actual propuesta demócrata, cada estadounidense que gana menos de 75.000 dólares al año recibiría esos cheques, algo que la oposición republicana considera un despilfarro porque, a su juicio, se aprovecharía de la ayuda gente que no la necesita.
La Cámara de Representantes aprobó el miércoles un plan presupuestario que le permitiría aprobar el paquete de coronavirus sin un solo voto republicano si fuera necesario. El Senado aún tiene que votar sobre el plan.
La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijo que el plan presupuestario no imposibilita la cooperación, pero que los demócratas deben poder actuar por sí mismos si es necesario. "Debemos utilizar todas las opciones a nuestra disposición".
"No podemos echarnos para atrás en esos 1.400 dólares en cheques directos que habíamos propuesto porque la gente los necesita" - Biden.
El representante Jason Smith, el principal republicano en el Comité de Presupuesto de la Cámara, dijo que los demócratas estaban usando la maniobra para imponer una agenda "radical".
"Sus planes son intentar utilizar esta pandemia para tomar más control gubernamental de su vida" - Jason Smith.
El plan presupuestario permitiría a los demócratas aprobar la ayuda para el coronavirus con una mayoría simple de 51 votos en el Senado, en lugar de los 60 votos necesarios para promover la mayoría de la legislación en la cámara de 100 escaños. El Senado está dividido 50-50 entre los dos partidos, dando a la vicepresidenta Kamala Harris el voto de desempate. Los republicanos utilizaron la misma maniobra presupuestaria para aprobar un recorte de impuestos de 1,9 billones de dólares en 2017.
La contraoferta republicana.
Frente a ello, un grupo de 10 senadores moderados del Partido Republicano, liderados por Susan Collins, propuso esta semana a Biden un plan de estímulo de 618.000 millones de dólares, lo que supone casi un tercio de los 1,9 billones de dólares que reclaman los demócratas del Congreso. Ese plan incluye unos pagos directos de 1.000 dólares, en vez de 1.400 dólares, y considera que los beneficiarios deberían ser aquellos con una renta anual inferior a los 50.000 dólares.
Biden ha considerado que esa propuesta de 618.000 millones de dólares es insuficiente, pero ha dejado claro que quiere trabajar con los republicanos para que el paquete de estímulo tenga el apoyo de los dos partidos, en un intento por dejar atrás la polarización de los últimos años. En declaraciones a la prensa en la Casa Blanca, Biden aseguró este miércoles estar convencido de que el paquete de rescate se aprobará con "algunos" votos republicanos.
Mientras las negociaciones se suceden, la Oficina de Presupuesto del Congreso publicó un informe con una imagen gris: se espera que a mediados de año la economía vuelva a los niveles anteriores a la pandemia, pero habrá que esperar años hasta que se recuperen los empleos perdidos en esta crisis.
Después de que el virus se expandiera en marzo por EE.UU., la tasa de desempleo llegó hasta el 14,7 % en abril, una cifra no vista en más de hace 50 años. Desde entonces, la tasa de desempleo se ha ido reduciendo, pero EE.UU. aún tiene 10 millones de empleos menos que al principio de la pandemia.
