Fondos Comunes de Inversión|12 de abril de 2022

Inversiones protectoras frente a la elevada inflación

El último dato oficial del índice de los precios al consumidor (IPC), correspondiente a febrero, sorprendió al mercado ya que arrojó un alza de 4,7% mensual. Un nivel bastante más elevado al esperado, y en marzo se estiman niveles alrededor del 6,1%.

Por Fernando Villar

Asesor Financiero Wealth Management

 

Los últimos datos de inflación superaron todas las expectativas negativas de los economistas, y los ahorristas están más alarmados para ver cómo pueden huir del peso y refugiarse en instrumentos, y así no perder poder de compra de su dinero.

 

El último dato oficial del índice de los precios al consumidor (IPC), correspondiente a febrero, sorprendió al mercado ya que arrojó un alza de 4,7% mensual. Un nivel bastante más elevado al esperado, y en marzo se estiman niveles alrededor del 6,1%.

 

En este contexto, tenemos que tener muy en cuenta estos datos a la hora de invertir con estrategias que apunten a la conservación del capital. Dentro de ellas se encuentran los bonos que ajustan por CER. También fondos comunes de inversión (FCI) ajustados por CER. Estos invierten en bonos soberanos, bonos corporativos y otros instrumentos ajustados por inflación.

 

A diferencia del plazo fijo UVA, no garantizan un retorno, pero son más líquidos, y en el largo plazo el retorno ofrecido no debería alejarse de la inflación, incluso, ganarle. Al margen de la liquidez, otro aspecto positivo de estos fondos es que tienen carteras diversificadas y el valor de la cuotaparte no es tan volátil, respecto a tener sólo un bono CER en cartera. 

 

En cuanto a los bonos cortos, cuyo vencimiento es anterior a 2024, ofrecen un retorno nulo o negativo comparado a la inflación, por lo que no tienen mucho atractivo. En cambio, los que vencen con posterioridad al 2024 ya tienen un retorno positivo frente a la inflación. Por ejemplo, es el caso del denominado TX24 con vencimiento a noviembre 2024, cuyo retorno supera el CER más 1%. Además, para el caso más largo de la curva, que es el bono Par en pesos con vencimiento en 2038, el retorno sobre inflación llega al 4,5% aproximadamente.

Los riesgos de estos bonos como de otros títulos en pesos emitidos por el tesoro nacional, radica en la gran cantidad de deuda que se está acumulando en el último tiempo. Los datos de inflación elevados también incrementan los riesgos, ya que representan mayores erogaciones futuras para el tesoro.

 

En caso de no querer invertir en títulos públicos, la alternativa es buscar FCI que inviertan en renta fija corporativa.

 

En tercera instancia, un inversor minorista puede comprar dólares de manera ilimitada en la bolsa a un tipo de cambio de 190 pesos por dólar aproximadamente en este momento.

 

El hecho de tener dólares permite evitar los efectos de la inflación en pesos pero hay que tener en cuenta la inflación de Estados Unidos. El mes pasado el dato fue de 6.4% anual con lo que es muy conveniente buscar alternativas que nos brindan rendimientos en moneda extranjera. En ese escenario, una cartera diversificada de obligaciones negociables puede brindar retornos reales positivos.