¿Cuánto podés ahorrar? La “economía de la poda” obliga a revisar las suscripciones

Con el 52% de los argentinos sin llegar a fin de mes, los hogares recortan gastos recurrentes y priorizan servicios según su utilidad, precio y frecuencia de uso. 

Por redacción

Hace 1 hora

Durante la última década, las suscripciones se convirtieron en una parte habitual del presupuesto de los hogares: plataformas de streaming, música, delivery, programas de beneficios, almacenamiento en la nube y herramientas de inteligencia artificial se sumaron a los gastos mensuales. Sin embargo, la presión sobre los ingresos está llevando a los consumidores argentinos a revisar qué servicios realmente vale la pena mantener.

 

Según el último relevamiento del Trend Lab de Youniversal, el 52% de los argentinos afirma que no llega a fin de mes. En este contexto, los gastos recurrentes dejaron de pasar inadvertidos y comenzaron a analizarse como un conjunto. Mantener una suscripción implica evaluar no sólo su precio, sino también cuánto se utiliza y qué beneficio concreto aporta.

 

Actualmente, un consumidor sostiene en promedio 3,7 servicios y membresías bajo un esquema de pago mensual. Además, el 72% asegura haber revisado sus gastos fijos al menos una vez durante los últimos seis meses. La acumulación de pequeños pagos puede representar una parte significativa del presupuesto y obliga a establecer prioridades.

 

La denominada “economía de la poda” describe justamente este comportamiento: no necesariamente se trata de abandonar el consumo, sino de seleccionar con mayor cuidado qué gastos permanecen activos. Los servicios que permiten ahorrar tiempo, simplificar tareas o generar beneficios concretos tienen más posibilidades de conservarse.

 

La poda también implica volver a preguntarse qué aporta cada servicio”, explica Ximena Díaz Alarcón, CEO y Founder de Youniversal. Según la especialista, las propuestas que resuelven necesidades cotidianas o generan beneficios tangibles suelen justificar con mayor facilidad su permanencia.

 

En el entretenimiento, en cambio, la administración puede ser más flexible. Los usuarios alternan plataformas, aprovechan promociones y pausan servicios durante determinados meses. El 71% afirma que, antes de contratar una nueva suscripción, evalúa cuál dejar de pagar. De esta manera, sumar un servicio implica revisar previamente el resto de los compromisos mensuales.

 

La cantidad de alternativas disponibles también influye. La expansión de plataformas y herramientas digitales multiplicó las opciones, pero no necesariamente aumentó el tiempo disponible para utilizarlas. Por eso, el 69% considera que actualmente paga más servicios de los que realmente necesita.

 

Esta percepción también impacta sobre el entretenimiento. De acuerdo con el relevamiento, el 33% de los argentinos redujo sus gastos en plataformas de streaming durante el último año. Aun así, el sector conserva relevancia: el 58% afirma que el entretenimiento es importante para su bienestar.

 

El cambio, entonces, no implica eliminar necesariamente las actividades recreativas, sino administrarlas de otra manera. Series, música, videojuegos y deportes continúan formando parte de la vida cotidiana, pero los consumidores buscan concentrarse en aquellos servicios que realmente utilizan.

 

La lógica de la poda también empieza a extenderse más allá de las suscripciones digitales. Gimnasios, clubes, programas de beneficios y herramientas de inteligencia artificial pueden quedar sujetos al mismo análisis. Cada nuevo gasto compite con el conjunto del presupuesto mensual.

 

En definitiva, el consumidor argentino atraviesa una etapa de mayor racionalización. El precio continúa siendo importante, pero la utilidad, el ahorro de tiempo y el beneficio concreto pesan cada vez más en la decisión de mantener un servicio. Después de años de acumulación de suscripciones, los hogares vuelven a revisar periódicamente sus gastos para decidir qué conservar y qué eliminar.

 

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