Inversión|22 de junio de 2022

Cómo protegerse de caídas en la bolsa

Comprender los usos de los derivados financieros es de vital importancia. En esta nota te voy a contar qué son y por qué pueden ser muy útiles, especialmente para cobertura.

Por Miguel Boggiano

MA Economics 2001 University of Chicago. Dedicado a la Asesoría Financiera. CEO de Carta Financiera

 


Arranquemos por definir el concepto. Un derivado es un activo cuyo valor se deriva del de otro activo llamado subyacente. Puesto de otro modo, su precio depende en un 100% de lo que pase con el precio de este otro activo al que se llama subyacente. Estos activos subyacentes pueden ser acciones, bonos, materias primas, índices bursátiles, monedas, entre otros.

 

Los derivados son utilizados, principalmente, para dos objetivos:

 

  • Cobertura: se busca reducir riesgos. Acá los derivados funcionan como un seguro. Ejemplo: una empresa que produce granos y quiere asegurarse el precio al que podrá venderlos en el futuro.
  • Especulación: se busca una ganancia agresiva con movimientos de precios. Ejemplo: un Hedge Fund que especula con que el precio de un determinado commodity seguirá subiendo, por lo que decide comprar.

Hay dos grandes grupos de derivados:

 

  • Los que cotizan en mercados formales: futuros y opciones
  • Los que cotizan en mercados no formales: (conocidos como derivados OTC o Over-the-Counter): Credit Default Swaps (CDS) y Non Deliverable Forwards (NDFs)

¿Qué diferencia importante hay entre los derivados que cotizan en mercados formales en comparación con los que son over-the-counter? En los contratos OTC, no hay ninguna entidad “en el medio” y por eso el riesgo de contraparte es muy importante. Cada uno decide con quien realiza una transacción.

 

Imaginemos que el Banco A realiza un contrato con B. Y el Banco A perdió dinero y le debe pagar a B. Pero dependía que el Banco C le pagara para poder pagarle a B. Una vez más, al no haber un organismo central, el riesgo de caída en cascada por riesgo de contraparte es enorme. 

 

Otro tema importante de los derivados tiene que ver con las garantías, que son resguardos que se toman los mercados formales para que sus participantes puedan afrontar sus obligaciones en caso de que pierdan con sus operaciones de derivados. 

 

Opciones

Las opciones financieras son uno de los derivados más comunes, ya que se comercializan en mercados formales.

 

Una opción es un contrato que da a su comprador el derecho (pero no la obligación) a comprar o vender cierto activo a un precio determinado hasta una fecha concreta. Las opciones pueden ser: de compra (call) o de venta (put).

Veamos algunos conceptos importantes relacionados con las opciones:

 

  • Prima: así se le llama al precio que alguien debe pagar por comprar una opción
  • Subyacente: es el activo de referencia que se tendrá derecho de comprar o de vender
  • Precio de ejercicio (o strike): es el precio al cual se tiene derecho de ejercer la compra o de venta del activo subyacente
  • Fecha de vencimiento: es la fecha en que vence el derecho a comprar o vender el activo subyacente

Hay ciertos cambios que hacen variar el precio de las opciones. Veamos algunos ejemplos:

 

  • Cambios en el precio del activo subyacente: si yo compro calls de Apple y suben las acciones de Apple, va a subir el precio de esos calls.
  • Cambios en la volatilidad tanto del subyacente como del mercado: aumentos en la volatilidad hace que suba el precio de las opciones. 
  • Paso del tiempo: cuanto más nos acercamos al vencimiento menos vale la opción.

Vale destacar que si uno compra una opción (ya sea un call o un put) la pérdida máxima es la prima, por lo que no se arriesga más de esa inversión inicial. En cambio, si uno vende un call o un put, la pérdida es ilimitada. Por eso, no se recomienda en ningún caso vender opciones, y mucho menos hacerlo sin cobertura.

 

Como cualquier operación en el mundo financiero, a mayor riesgo, mayores son las ganancias posibles. Y este es el caso de las opciones: las ganancias pueden ser muy jugosas. Pero también se puede perder el 100% de lo invertido.

 

Uno de los principales usos de las opciones es para cobertura, mediante la compra de un put para proteger el activo subyacente. Por ejemplo: si alguien tiene acciones de Apple, puede comprar un put, funcionando como un seguro de una casa. Si Apple (la casa) comienza a caer (incendiarse), el put (seguro) te protegerá ante las pérdidas. 

 

Futuros

Los futuros financieros son los otros derivados más famosos, junto a las opciones.

 

Un contrato de futuros es un acuerdo que obliga a las dos partes a comprar o vender un determinado activo a un precio fijado y en una fecha futura. 

 

El que compra un futuro, tiene la obligación de cumplir con lo pactado. Esta es una diferencia fundamental con las opciones, ya que quien compra una opción lo que adquiere es el derecho de comprar o vender, pero no tiene la obligación de ejercer ese derecho.

 

Al llegar a la fecha de vencimiento, algunos contratos de futuros se liquidan con la entrega física del activo subyacente. En cambio, otros se liquidan por diferencia de precio.

 

Algo que hay que aclarar es que, si bien un futuro es una obligación, es posible cerrar la posición antes del vencimiento. Lo único que tenemos que hacer es una operación contraria.

 

Los futuros financieros son muy utilizados para operaciones de cobertura. Como nadie conoce lo que va a suceder, utilizando contratos de futuros se pueden fijar los precios hoy para realizar una operación posterior. Por ejemplo: puedo vender Soja a varios meses, fijando el precio hoy. De esa manera, se gana previsibilidad.

 

Antes de ponerse a operar cualquier derivado, es importante entender cómo funcionan ya que no son aptos para cualquier inversor.

 

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