Techint analiza denunciar por dumping a Welspun tras perder la licitación del gasoducto de Vaca Muerta
El grupo de Paolo Rocca estudia avanzar contra la empresa india que ganó con una oferta 40% más barata. Sospechas de competencia desleal, ruido político y un negocio millonario en juego.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
La novela del gasoducto de 500 kilómetros que sale de Vaca Muerta y apunta a la exportación de gas sumó un nuevo capítulo. Después de quedar afuera de la licitación para proveer los tubos, en Techint no piensan bajar la persiana ni mucho menos. Paolo Rocca, CEO del grupo, evalúa impulsar una investigación por presunto dumping contra Welspun, la firma india que se quedó con el contrato y lo dejó pagando con una oferta que sorprendió a todo el mercado.
Welspun, uno de los grandes jugadores globales en tubos para petróleo, gas y agua, ganó la compulsa para fabricar los caños que llevarán el gas neuquino hasta Río Negro, donde se licuará para exportar en barcos. La empresa india ofertó unos 200 millones de dólares, un número alrededor de 40% más bajo que el presentado por Techint. Del lado argentino hablan de competencia “desleal”; del otro, lo niegan de plano.
En el entorno de Rocca aseguran que el grupo analiza seriamente presentar una denuncia por dumping ante las autoridades correspondientes. El argumento es conocido: evitar un golpe a la producción local y al empleo. Hoy Tenaris SIAT, la planta del grupo en Valentín Alsina, emplea a unas 420 personas y, según estimaciones internas, por cada puesto directo hay al menos cuatro más en toda la cadena de valor.
Desde el holding industrial más grande del país remarcan que Tenaris llegó a ofrecer igualar las condiciones comerciales de la propuesta india, aun sabiendo que el negocio no cerraba. El objetivo, dicen, era cuidar la operación industrial a largo plazo en un mercado donde la empresa explica más del 60% de la provisión de tuberías.
Esa contraoferta fue enviada por Rocca en una carta al directorio de Southern Energy (SESA), el consorcio que usará el gasoducto y que integran PAE, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. En ese ámbito sostienen otra versión: que la oferta de Techint tenía sobrecostos y que no cumplió con los tiempos establecidos.
Desde el consorcio explican que Welspun ganó simple y llanamente porque presentó la oferta más barata y cumplió con todos los requisitos técnicos. Destacan además su experiencia internacional, incluida la construcción del gasoducto más profundo del Golfo de México. “Fue una decisión unánime del directorio”, repiten puertas adentro.
El tema también rozó al Gobierno. El proyecto está encuadrado en el RIGI, que otorga importantes beneficios fiscales, y desde el Ejecutivo dejaron trascender que un cambio de reglas después de adjudicar una licitación sería una mala señal para los inversores. El propio Federico Sturzenegger convalidó la versión de que la oferta de Techint era 40% más cara.
En ese marco, cerca de Techint advierten que con beneficios fiscales argentinos se termina financiando trabajo en la India y China. La tensión no es nueva. En diciembre, incluso se evaluó paralizar la planta de SIAT Tenaris si los caños chinos se imponían en la licitación. Allí se fabrican tubos con chapa producida por Usiminas, la filial brasileña del grupo. Rocca soñaba con sumar 150 empleados más; ahora circulan rumores de ajustes, aunque la empresa guarda silencio.
Ese proceso recién empieza y promete sumar más tensión. Hay empresas nacionales y extranjeras en carrera, y también se licitarán piezas y accesorios clave para la obra. Con el negocio energético en plena ebullición, la pelea por Vaca Muerta está lejos de enfriarse y todo indica que el conflicto entre Techint y sus competidores todavía tiene varios capítulos por delante
