La Justicia declara la quiebra de Carsa, dueña de Musimundo, y revoca su concurso preventivo

Tras meses de crisis financiera y cierre de más de 20 locales, el Juzgado Civil y Comercial de Resistencia resolvió que la continuidad del concurso preventivo ya no era viable y decretó la quiebra de la empresa.

El Juzgado Civil y Comercial N°23 de Resistencia, bajo la jurisdicción del juez Fernando Luis Lavenas, dictó la quiebra de Carsa S.A., la empresa que opera la marca Musimundo, y dejó sin efecto el concurso preventivo que había comenzado el 17 de julio de 2026. Esta decisión judicial se tomó tras analizar la situación financiera crítica de la empresa, que atravesaba un proceso de reducción de su estructura comercial, incluyendo el cierre de más de 20 locales en distintas provincias argentinas.

 

El juez consideró que existían hechos que evidenciaban un estado de cesación de pagos, lo que hacía inviable continuar con el proceso concursal. El fallo, emitido el 2 de septiembre de 2026, implica que Carsa abandona el mecanismo de negociación con sus acreedores que buscaba reordenar sus pasivos y evitar la quiebra. El expediente pasó a tramitarse bajo la carátula “CARSA S.A. s/ Quiebra”.

 

El directorio de Carsa había aprobado un plan para reducir su red comercial mediante el cierre de locales, según consta en el Acta N°695 del 26 de agosto. Además, se intentó sin éxito transferir 45 sucursales, lo que agravó la situación financiera de la compañía.

 

Un factor clave para la Justicia fue la situación patrimonial y financiera de Carsa, que ya no permitía sostener el concurso preventivo. El magistrado fundamentó la resolución en el artículo 79 inciso 4 de la Ley de Concursos y Quiebras, que refiere a circunstancias que revelan cesación de pagos.

 

Según los registros del Banco Central correspondientes a julio de 2026, Carsa acumulaba una deuda total de aproximadamente $2.242 millones con entidades financieras. Los principales acreedores eran Banco de la Nación Argentina con $1.404,6 millones, seguido por Banco Macro con $326,8 millones, Banco de Comercio con $298,9 millones y Nuevo Banco del Chaco con $205 millones. Además, Carsa mantenía saldos menores con otras entidades como American Express Argentina, Banco de Corrientes, Banco Galicia y Buenos Aires, Banco Patagonia y Banco de Servicios y Transacciones.

 

En cuanto a la calificación crediticia, Banco Nación, Banco Macro y Nuevo Banco del Chaco registraban a Carsa en situación 4 en la Central de Deudores del BCRA, lo que indica un nivel crítico. En particular, el Nuevo Banco del Chaco reportó un atraso de 31 días en sus pagos.

 

Este cuadro de endeudamiento se sumaba a la reestructuración de una deuda que rondaba los $63.500 millones, proceso que la empresa había iniciado en julio, en un contexto de resultados deteriorados y dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras. La diferencia entre el concurso preventivo y la quiebra es sustancial: el primero permite intentar negociar con los acreedores para mantener la actividad empresarial, mientras que la quiebra implica un proceso judicial para liquidar los activos y saldar deudas.

 

Con la declaración de quiebra, la sindicatura que ya intervenía en el concurso preventivo, el Estudio Contable Benítez, continúa su rol. Está integrado por los contadores públicos José Valentín Benítez, José Nicolás Benítez y Cynthia Bernard.

 

El proceso quiebra contempla nuevas etapas: los acreedores tienen plazo hasta el 6 de noviembre de 2026 para presentar sus pedidos de verificación. El informe individual de la sindicatura deberá presentarse el 30 de marzo de 2027, y el informe general está previsto para el 25 de junio de 2027. Esta resolución marca un nuevo capítulo para Carsa y la marca Musimundo, tras apenas un mes y medio de iniciado el concurso preventivo, reflejando la severidad de la crisis financiera que atraviesa la empresa.

 

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