Shein y Temu ganan terreno en el e-commerce argentino
Los datos sugieren que Shein y Temu consiguieron instalarse entre las alternativas disponibles para los consumidores argentinos, especialmente por su oferta de productos a precios competitivos.
Por redacción
Según los resultados de mitad de año de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), el sector facturó $19,53 billones durante los primeros seis meses del 2026, un incremento del 28% interanual. La cantidad de órdenes también creció: se registraron 181,5 millones de operaciones, un 21% más que en el mismo período de 2025.
En paralelo, los consumidores compraron 248 millones de artículos, cifra que representó una expansión del 22% interanual. El ticket promedio alcanzó los $107.597 por orden, reflejando un mercado que no solo incorpora nuevos compradores, sino que también incrementa el volumen de productos adquiridos a través de canales digitales.
El fenómeno Shein y Temu
El avance de las plataformas internacionales también empieza a modificar los hábitos de compra de los argentinos. Durante 2026, 18% de los encuestados aseguró haber realizado por primera vez una compra en el exterior.
Sin embargo, el fenómeno todavía tiene un carácter mayoritariamente ocasional. El 64% de quienes realizan compras internacionales lo hace de manera esporádica, mientras que apenas un 10% compra habitualmente en el exterior.
Los datos sugieren que Shein y Temu consiguieron instalarse entre las alternativas disponibles para los consumidores argentinos, especialmente por su oferta de productos a precios competitivos, pero todavía no desplazaron completamente a los canales locales ni transformaron las compras internacionales en una práctica cotidiana.
Un mercado que cambia sus prioridades
Para las empresas argentinas, la expansión del comercio electrónico plantea un desafío que va más allá de tener presencia online. Andrés Zaied, presidente de la CACE, sostuvo que el sector se está consolidando como parte de los hábitos cotidianos de consumo y que las compañías deben concentrarse en ofrecer experiencias más simples, confiables y relevantes.
Así, el principal cambio no pasa únicamente por el crecimiento de las ventas digitales, sino por la transformación del consumidor. El e-commerce dejó de ser un canal complementario para convertirse en una parte cada vez más integrada al consumo argentino, mientras las plataformas internacionales buscan convertir el interés ocasional por sus productos en compras recurrentes.
