Tendremos un semestre más tenso que el primero

Por el lado de la oferta de dólares, el primer semestre del año siempre tiene una estacionalidad positiva por las exportaciones principalmente del agro que van desapareciendo en la segunda mitad del año.

Por Daniel Marx

Economista. Director Ejecutivo de Quantum Finanzas.

 

Lo que hay para la segunda mitad del año son vencimientos que empiezan a presionar, particularmente deuda con el Fondo Monetario Internacional, aunque ésta es mucho más fuerte a partir del 2022. También, para la segunda mitad del año y por el lado del FMI, está previsto este ingreso de unos 4.400 millones de dólares equivalentes que permitirán pagarle al Fondo y que provienen de la emisión que va a ser del fondo de nuevos derechos especiales de giro para sus socios, Argentina recibe ese importe. 

 

Entonces yo creo que por el lado de la oferta hay alguna presión adicional porque desaparece uno de los motivos pero en ese sentido el Banco Central también está diciendo que acumuló algo de reservas durante el primer semestre que podría estar usando en el segundo y además acumuló alguna posibilidad de intervenir en lo que se llama los mercados futuros, donde en estos momentos tiene una posición prácticamente nula y antes había llegado a niveles de varios miles de millones de dólares vendidos en ese mercado futuro. 

 

Esto tiene una incidencia indirecta para calmar el tipo de cambio. Por el lado de la demanda de moneda extranjera, por ahí tenemos a la gente anticipando qué es lo que puede hacer el gobierno cuando se le va acabando esa oferta de dólares, pero al anticiparlo están diciendo que quizás la inflación siga, va a haber una negociación con el Fondo y de una u otra forma Argentina va a tener que trasparentar y simplificar la multiplicidad de tipos de cambio que hoy existen, pero esto son especulaciones. 

 

También por el lado de la demanda está esto de si va a haber más pesos o no que antes, que la gente quiera convertir en dólares y ahí me parece que el Banco Central sigue con una política relativamente prudencial y el Tesoro sí va a aumentar el gasto me parece en el segundo semestre y va a tratar de financiarlo en el mercado interno, y sino consigue ahí es cuando recurrirá al Banco Central. El BCRA quizás también emita más leliqs, que son instrumentos que sacan pesos de circulación. Pero tenemos un segundo semestre relativamente más tenso que el primero por todos estos motivos. Hay algún poder de fuego de resistencia por parte del Banco Central pero no es infinito, tiene limitaciones que a medida que avanza el tiempo por ahí se ponen más a prueba.

 

Creo que siempre existe la tentación de la política de aumentar el gasto y esta muchas veces se encuentra con la restricción de la caja. A veces tratan de respetarla y manejarse con prudencia, a veces tratan de superarla y después se encuentran que la restricción sigue existiendo y en el interín se enfrentan con problemáticas cambiarias, entre otras. Yo creo que independientemente del resultado de la política, la restricción de caja se va a hacer notar y después las intenciones se tendrán que ir adaptando a las posibilidades.

 

Si uno mira desde el principio de año, lo que más ha crecido de la emisión es deuda ajustable por precios. Esto yo creo que es algo que refleja una realidad que es que el Gobierno busca financiarse, la gente ve que existe una tasa de inflación más alta de la que se había esperado inicialmente y busca refugiarse en lo que se ofrece localmente y esta es una alternativa a lo que puede ser un refugio internacional, léase el dólar. 

Yo creo que eso se va a ir notando aún más de lo que se ha notado hasta ahora. Lo que son las deudas a tasa de interés fija o variable, reflejando lo que serían las tasas nominales del mercado, esa fue decreciendo últimamente más que antes y refleja también el mismo hecho que la inflación ha venido subiendo y las tasas parecen nominalmente altas, pero siguen estando por debajo en general de la inflación por lo menos pasada. 

 

Frente a toda esta combinación, además últimamente el gobierno dice que la gente sigue pensando que el dólar puede ser un refugio, especialmente las dudas de dónde se va a ir el dólar oficial, y trata de reforzar alguna emisión de lo que se llama dólar linked, que volvió aparecer ahora. Esto es porque la caja está mandando y para tratar de cerrar la caja hay que emitir lo que se puede y en definitiva refleja lo que son las demandas. Además, indirectamente quizás reforzar lo que llaman la política cambiaria, pero yo creo que es más que todo una actitud de refugio.

 

Creo que acá lo de las elecciones por ahí marca un deseo de rumbo político probar muchas interpretaciones. Me parece un hito pero también me parece que hay que observar mucho esta evolución de la caja que mencionaba antes y ahí es donde aparece la perspectiva o no de financiamiento que permite pagar al Fondo Monetario y en consecuencia me parece que también vamos a tener muy avanzado este semestre donde va a haber más noción de las restricciones de caja de lo que hay hoy. Venimos de un período relativamente suave, mejor de lo que se había anticipado incluso, porque ayudaron los precios internacionales y porque además vino este compromiso de dinero del Fondo Monetario. 

 

Yo creo que acabado eso nos vamos a encontrar que va a haber que tomar decisiones más duras de las que veníamos enfrentando hasta ahora. Va haber un gran alivio en la actividad económica porque parece que la pandemia no va a tener los picos que hemos tenido el año pasado y en algún momento de la primera parte de este año. Van a haber otros medios que van a reforzar la actividad económica y eso da un alivio a los ingresos personales, pero a nivel macroeconómico general enfrentamos esta restricción externa más que antes.

 

Siempre el Fondo Monetario quiere asistir a sus miembros y Argentina es un miembro. Dicho esto, no está dispuesto a asistirlo en cualquier término. Pasamos a una etapa ya de lo que eran hablar de las intenciones a hablar de lo concreto que responde a un acuerdo que se va a buscar y que va a implicar bastante discusión en materia técnica que involucra evolución de las cuentas fiscales, un programa monetario y las llamadas reformas estructurales. 

 

Estas reformas estructurales un poco reforzaría cambiar lo que se ha mostrado en la Argentina de los últimos 10 años particularmente, ya veníamos de antes con problemas, pero en los últimos 10 años esta economía decreció y mucho más allá de lo que fue la pandemia y tiene una inflación muy alta también. Entonces si uno no busca resolver estos problemas, me parece que el Fondo Monetario va a decir que no tiene la posibilidad de apoyarnos, desde ese punto de vista. Resolución de los problemas significa discutir en concreto y ahí va haber versiones dispares. Yo no lo pensaría porque el Fondo lo pide o no lo pide, pensaría qué es lo mejor para la Argentina y tenemos que reconocer que los últimos 10 años a Argentina no le fue bien y esto son cosas que requieren pensarlas y corregirlas.