La confianza del consumidor crece 2,2% en enero y alcanza su mejor nivel en 11 meses
El Índice de Confianza del Consumidor subió impulsado por expectativas de compra y percepción personal, aunque persisten dudas sobre la economía general.
El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) registró en enero un aumento del 2,2% respecto al mes anterior, alcanzando su nivel más alto en 11 meses. Esta mejora se dio en un contexto marcado por cambios en la política cambiaria, incertidumbres sobre las reservas del Banco Central y una actividad económica aún moderada, junto con una temporada turística más activa en varios destinos.
El informe, elaborado por el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella con base en un relevamiento de Poliarquía Consultores realizado entre el 5 y el 15 de enero en 40 grandes centros urbanos, señala que el ICC volvió a superar los 46 puntos, su mejor registro desde febrero de 2025. Sin embargo, se mantiene un 1,7% por debajo del nivel observado en enero del año pasado.
Desde el CIF recordaron que el punto más alto del ICC bajo la actual gestión se alcanzó en enero de 2025 con 47,38 puntos. Tras ese máximo, el índice sufrió una caída significativa y luego comenzó un proceso de recuperación. En este inicio de 2026, la confianza muestra un avance con ciertas diferencias internas que reflejan la percepción mixta sobre la economía.
El repunte de enero se explicó principalmente por un aumento del 9,9% en las expectativas de compra de bienes durables e inmuebles, sumado a una mejora del 1,8% en la percepción de la situación personal. En cambio, la evaluación de la situación macroeconómica se redujo un 2,2%, lo que indica que el optimismo está más vinculado a la experiencia cotidiana que a una visión general del rumbo económico.
Esta disparidad también se observa al analizar los segmentos sociales: en los hogares de menores ingresos el ICC creció un 3,3%, mientras que en los de ingresos altos el aumento fue del 1,3%. El informe atribuye esta diferencia al impacto desigual de una inflación cercana al 3%, que afecta de manera distinta a quienes destinan mayor parte de su gasto a productos básicos frente a quienes sienten más los incrementos en tarifas y servicios públicos por la reducción de subsidios.
Los analistas advierten que la recuperación podría ser frágil si no se estabilizan las variables macroeconómicas. Además, recomiendan seguir de cerca la evolución de la inflación y el empleo para consolidar la mejora en el ánimo consumidor.
