La CNV pone tope del 20% a las cauciones en Money Market para acompañar la política monetaria
El regulador limitará desde diciembre el porcentaje que los fondos Money Market pueden destinar a cauciones, tras un pedido del Banco Central. El objetivo es desactivar la concentración en plazos ultracortos y empujar al sistema hacia instrumentos más largos.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
Después de una licitación del Tesoro que dejó buenas señales para el mercado, la Comisión Nacional de Valores (CNV) anunció una decisión que apunta directo al corazón de la liquidez en pesos. Desde el lunes 1 de diciembre, los fondos comunes de inversión más líquidos deberán reducir la porción de sus carteras colocada en cauciones, un instrumento que en los últimos meses se volvió casi un refugio express para inversores y administradores de fondos.
Según detalló el organismo, la Resolución General 1092 fija un tope del 20% para la inversión en cauciones dentro de los Fondos Comunes de Dinero, conocidos como Money Market. Hoy, estos vehículos llegan a destinar cerca del 26% de su cartera a operaciones a un día, algo que para la CNV y para el Banco Central ya se volvió excesivo.
La medida llega a pedido de la propia autoridad monetaria, que esta semana envió una nota formal reclamando una revisión del acceso a este instrumento. En los considerandos de la norma, el BCRA advirtió que, ante el fuerte aumento de la participación de los fondos en el mercado de cauciones, era necesario establecer un límite para preservar el funcionamiento de la política monetaria.
Ahora, con el Banco Central buscando “normalizar” gradualmente su política monetaria y relajando algunos controles, las tasas de caución se acomodaron alrededor del 20% anual. Analistas de la City coinciden en que el límite impuesto por la CNV ayudará a bajar la volatilidad y a reposicionar a los bancos como los principales colocadores de este instrumento.
La decisión también va en línea con la intención oficial de empujar al mercado hacia instrumentos más largos, algo clave con un diciembre cargado de vencimientos: el Tesoro deberá enfrentar casi $40 billones en compromisos. En ese contexto, la expectativa es que la menor rentabilidad de las cauciones empuje al sistema a buscar alternativas a mayor plazo, dando algo de aire a las próximas licitaciones.
En paralelo, dentro del mercado ya se debate cómo impactará esta decisión sobre el comportamiento de los inversores minoristas, que en los últimos meses encontraron en los Money Market una alternativa práctica para mover liquidez. Si el rendimiento de las cauciones pierde brillo, es posible que una parte de esos fondos migre a plazos fijos tradicionales o a instrumentos del Tesoro, siempre y cuando el Gobierno mantenga un sendero creíble de tasas y estabilidad.
Por otra parte, algunos gestores plantean que la medida puede forzar a las sociedades gerente a rearmar sus carteras con mayor presencia de cuentas remuneradas o instrumentos bancarios de muy corto plazo. Esto podría derivar en una competencia más intensa entre bancos para captar esos flujos, sobre todo en un mes donde la estacionalidad juega fuerte y la demanda de pesos suele aumentar.
