Fuerte recorte del gasto público: ya cae más de 11 puntos del PBI en la era Milei
Un informe privado señala que la mayor parte del ajuste se destinó a ordenar las cuentas fiscales y pasar del déficit al superávit.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El peso del gasto público nacional sobre la economía viene achicándose con fuerza desde el inicio de la gestión de Javier Milei. Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), en los primeros 26 meses de gobierno la reducción acumulada alcanzó los 11,1 puntos porcentuales del PBI, en un proceso que tuvo como principal objetivo equilibrar las cuentas del Estado.
El trabajo detalla que, al combinar la baja del gasto primario con la reducción en los intereses de la deuda, el gasto total pasó de representar más del 20% del producto a niveles bastante más bajos. Solo entre diciembre de 2023 y febrero de 2026, el recorte fue de 5,7 puntos del PBI, mientras que en la medición más amplia —que abarca poco más de dos años— la caída llega a los 11,1 puntos.
De acuerdo con el relevamiento, el 91% de ese ajuste se utilizó para corregir el déficit fiscal heredado y consolidar un escenario de superávit. El 9% restante, en tanto, se destinó a compensar la caída de ingresos no tributarios. En números concretos, el rojo fiscal de fines de 2023, que equivalía al 4,4% del PBI, se transformó en un superávit del 0,2% en el acumulado de 12 meses a febrero de 2026. Es decir, una mejora de 4,6 puntos del producto.
Sin embargo, la baja efectiva de la presión tributaria nacional fue bastante más acotada. En el mismo período, la recaudación impositiva cayó apenas 0,54 puntos del PBI, lo que representa solo el 9% del ajuste total. Esto se explica porque la prioridad oficial estuvo puesta, en una primera etapa, en cerrar el déficit antes que en reducir impuestos.
Si se mira en términos concretos, el recorte también impacta con cifras de peso. Medido en valores constantes a febrero de 2026, el gasto público total se redujo en $62,1 billones, lo que implica una caída real del 28%. En dólares corrientes, la baja fue de unos US$32.800 millones, equivalente a un 24%.
Además, al comparar cada mes de estos 26 meses con el promedio mensual de 2023, la reducción acumulada llega a $121,8 billones constantes o cerca de US$67.000 millones. Para el IARAF, estos números reflejan con claridad la profundidad del ajuste fiscal aplicado en el arranque de la actual administración.
De cara a lo que viene, el informe deja planteado un interrogante central: si el Gobierno avanzará en una segunda etapa con una baja más marcada de impuestos, una vez consolidado el equilibrio fiscal. Por ahora, el foco sigue puesto en sostener el superávit y evitar que se reabran los desequilibrios.
En paralelo, economistas advierten que el desafío no pasa solo por mantener las cuentas ordenadas, sino también por ver cómo impacta este nivel de ajuste en la actividad económica y en el día a día de la gente. El equilibrio fiscal aparece como un objetivo cumplido, pero la discusión sobre sus efectos a mediano plazo sigue abierta.
