El Gobierno reduce retenciones al campo y fija un plan de bajas hasta 2028
Mediante el Decreto 423/2026 se aplican rebajas inmediatas y escalonadas en retenciones para soja, trigo, maíz, girasol y biocombustibles con el objetivo de mejorar la competitividad del sector agroexportador.
El Gobierno nacional oficializó una reducción en las retenciones que afectan a diversos productos agropecuarios, así como un cronograma de disminuciones progresivas que se extenderá hasta diciembre de 2028. Esta medida, formalizada a través del Decreto 423/2026, abarca las cadenas productivas de soja, maíz, trigo, cebada, sorgo, girasol y algunos biocombustibles.
Entre las modificaciones más destacadas figura la rebaja en las alícuotas para el trigo y la cebada, cuyos granos pasarán a tributar un 5,5%, por debajo del 7,5% que se aplicaba hasta ahora. Además, el decreto redefine los porcentajes para subproductos industriales como harinas, sémolas, almidones y malta, ajustando las tasas según la categoría arancelaria correspondiente.
La iniciativa forma parte de la estrategia oficial orientada a fortalecer la competitividad del sector agroexportador, buscando reducir la carga tributaria que recae sobre la producción agropecuaria. En este marco, se estableció un esquema de bajas escalonadas para la soja y sus derivados: el poroto de soja disminuirá su alícuota del 24% en 2026 al 21% desde diciembre de 2027, y al 15% a partir de diciembre de 2028. Aceites, harinas y pellets derivados de la soja seguirán un patrón similar.
Respecto al maíz y el sorgo, algunas posiciones arancelarias quedarán exentas, mientras que otras reducirán progresivamente sus retenciones, pasando del 8,5% actual a un 5,5% hacia fines de 2028. En cuanto al girasol, también se aplicarán rebajas graduales, con ciertas semillas liberadas de derechos de exportación y menores cargas para aceites y productos derivados.
El decreto también contempla beneficios para determinados biocombustibles, incluyendo una alícuota del 0% para ciertos tipos de biodiésel. Desde el Ejecutivo han señalado que consideran a las retenciones como un impuesto distorsivo, y afirmaron que la meta a largo plazo es continuar reduciéndolas e incluso eliminarlas cuando la situación fiscal lo permita.
La medida busca incentivar la inversión y producción, generando mayor empleo y divisas. Productores y cámaras del sector expresaron expectativas positivas, aunque pidieron acompañamiento en infraestructura y financiamiento para potenciar el impacto económico.
