Cómo impactó la apertura total del mercado en las ventas de autos 0 km importados y nacionales
Dos años y medio después de eliminar las restricciones para importar vehículos, el mercado argentino invirtió su mix: hoy predominan los autos importados, aunque la producción local mantiene un 43%. El análisis marca por marca revela tendencias y desafíos.
Desde el 1 de enero de 2024 hasta el 30 de junio de 2026, el mercado automotor argentino experimentó un cambio profundo tras la eliminación de las SIRA, las restricciones que limitaban el acceso a dólares para importar vehículos. En estos dos años y medio, el panorama de ventas de autos 0 km mostró una inversión en el equilibrio entre autos nacionales e importados.
Durante los años previos, especialmente en 2022 y 2023, el sistema de autorizaciones para importar autos y autopartes desde Brasil y otros países afectó la oferta, provocando faltantes de unidades y paradas en la producción. Esa situación se tradujo en una caída del mercado del 50% desde 2019.
Con la apertura total a la importación en 2024, se vendieron 1.257.799 vehículos particulares y comerciales livianos, con un promedio mensual de 41.926 unidades, superior a las 35.707 unidades promedio mensual de 2022 y 2023. Sin embargo, el mix entre autos fabricados localmente y los importados cambió radicalmente: mientras que a fines de 2023 la producción nacional dominaba con un 65%, hoy los importados representan el 65%, dejando a la industria local con un 35%. En todo el período, la fabricación nacional representa un 43% del total, un dato que desafía la idea de una desindustrialización absoluta.
El comportamiento del mercado no fue lineal. El primer semestre de 2024 fue el más débil, afectado por la devaluación de diciembre de 2023 que paralizó las ventas durante los primeros tres meses, con solo 173.079 vehículos vendidos. La segunda mitad del año mejoró hasta 217.388 unidades.
En 2025, la reactivación del crédito a tasas subsidiadas impulsó un fuerte crecimiento en el primer semestre, con 308.887 patentamientos, generando expectativas de alcanzar las 700.000 ventas anuales. Sin embargo, la incertidumbre política y económica previa a las elecciones de medio término enfrió el segundo semestre, que cayó a 270.216 unidades. En la primera mitad de 2026, las ventas ascendieron a 277.049 unidades, mejorando el semestre anterior y los de 2024, aunque permanecen por debajo del pico del primer semestre de 2025.
Un dato relevante es que el 90% de los patentamientos en estos dos años y medio corresponden a solo 10 marcas, todas con producción en Argentina y Brasil. Estas terminales aprovecharon la apertura para ampliar su oferta importando modelos desde sus plantas brasileñas. En el primer semestre de 2026, Brasil aportó el 63% de los autos importados, y sumando nacionales y brasileños, se alcanza un 75,5% del total vendido.
El ranking de ventas entre enero de 2025 y junio de 2026 está liderado por Toyota con 220.417 unidades (17,5% del mercado), seguida por Volkswagen con 197.762 vehículos (15,7%) y Fiat con 156.252 autos (12,4%). Renault sorprendió al posicionarse cuarto con 115.073 unidades (9,1%), superando a Ford, que vendió 111.924 vehículos (8,8%), y a Peugeot con 107.749 autos (8,5%).
Por debajo de las 100.000 unidades, General Motors fue la marca más afectada por las restricciones previas, al no adherirse al programa BOPREAL para sanear deudas, lo que limitó sus importaciones en 2024 y provocó una caída de 2 puntos en su cuota de mercado. GM patentó 93.559 unidades (7,4%) en los cinco semestres. Completan el Top 10 Citroën con 49.499 ventas (3,9%), Jeep con 42.193 (3,3%) y Nissan con 35.023 autos (2,7%).
El crecimiento de los autos importados respondió a la mayor variedad y competitividad en precios, aunque la industria local enfrenta el desafío de adaptarse para mantener su participación. El futuro dependerá de políticas que equilibren apertura y desarrollo nacional.
