El Gobierno desregula el control de valijas y encomiendas en el transporte de larga distancia
El Gobierno habilitó un nuevo régimen que deja atrás las etiquetas obligatorias y le da libertad a las empresas para elegir cómo vincular el equipaje con cada pasajero. La CNRT seguirá controlando seguridad y trazabilidad.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El Gobierno nacional dio luz verde a un nuevo esquema para la identificación y seguimiento de equipajes y encomiendas en los micros de larga distancia. A través de la Resolución 4/2026, publicada este martes en el Boletín Oficial, se creó el Régimen de Identificación y Trazabilidad, que pone en manos de las empresas de transporte la forma de individualizar las valijas y bultos de cada pasajero.
Con esta decisión, se deja sin efecto la obligación de usar etiquetas y fajas físicas con diseños impuestos por el Estado. A partir de ahora, las compañías podrán optar libremente por dispositivos documentales o tecnológicos que permitan asociar de manera clara el equipaje con su dueño.
Entre las alternativas habilitadas figuran códigos impresos directamente en el pasaje, códigos QR o electrónicos vinculados al ticket, registros digitales integrados al sistema de venta de pasajes, etiquetas generadas por la propia empresa u otros mecanismos que aseguren la trazabilidad del bulto durante todo el viaje.
Las empresas también estarán obligadas a conservar y rendir la información vinculada al despacho del equipaje, de modo de facilitar reclamos y la emisión de comprobantes. En caso de extravío o daño, seguirán vigentes las indemnizaciones establecidas por la Resolución 47/1995.
El nuevo régimen es claro en otro punto: ningún equipaje que no cuente con un sistema de identificación y seguridad podrá ser cargado en la unidad. Si eso ocurre, el pasajero perderá automáticamente el derecho a cualquier tipo de compensación ante un inconveniente.
En los fundamentos, el texto oficial explica que se decidió derogar el sistema anterior —vigente desde 2016— para permitir que los transportistas elijan libremente los mecanismos que aseguren la trazabilidad, sin atarse a requisitos formales de diseño que quedaron desactualizados.
La normativa se inscribe dentro de los lineamientos del Decreto 70/2023, que impulsa la eliminación de regulaciones consideradas un obstáculo para la libre iniciativa privada y que, según el Gobierno, terminan distorsionando los precios de mercado.
Pese a la desregulación en la forma de identificar el equipaje, el control estatal no desaparece. La Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) seguirá siendo la encargada de fiscalizar el cumplimiento del régimen, aunque ahora pondrá el foco en la efectividad del sistema elegido y no en si cumple o no con viejos estándares de diseño.
