El Gobierno aprueba obra eléctrica clave en San Juan y desbloquea inversión minera histórica

El ENReGE autorizó la infraestructura eléctrica para el proyecto de cobre de Vicuña, permitiendo una inversión inicial de USD 9.700 millones y priorizando el 90% de la capacidad eléctrica por 25 años.

El Gobierno nacional, a través del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE), autorizó las obras de infraestructura eléctrica que la empresa Vicuña demandaba desde 2023 para conectar su proyecto minero de cobre en San Juan a la red nacional de alta tensión. Este avance elimina el último obstáculo regulatorio para que la compañía, controlada por BHP y Lundin Mining, avance hacia una inversión inicial de hasta USD 9.700 millones.

 

La Resolución 330/2026, publicada en el Boletín Oficial, otorga a Vicuña la prioridad sobre el 90% de la capacidad eléctrica generada durante 25 años, habilitando la construcción de las obras necesarias para el suministro. La inversión en infraestructura eléctrica estimada asciende a USD 800 millones, financiados íntegramente por la empresa sin trasladar costos a los usuarios.

 

Este proceso, que comenzó en 2023 con la solicitud formal, atravesó un proceso complejo debido a oposiciones de provincias y empresas mineras competidoras. En febrero de 2026, la resolución provisional que habilitaba el acceso fue impugnada, lo que derivó en una audiencia pública en junio en Buenos Aires.

 

La demanda eléctrica del proyecto en su primera fase, de 260 MW, representa casi la mitad del consumo pico de la provincia de San Juan, que en el verano pasado alcanzó los 572 MW. En la etapa final, la demanda estimada llegará a 700 MW, superando la máxima histórica provincial.

 

Durante la audiencia, el Ente Provincial Regulador de la Electricidad de San Juan expresó preocupaciones sobre el impacto en el abastecimiento futuro y pidió que el excedente de capacidad quede disponible para otros proyectos mineros regionales. La Secretaría de Energía de La Rioja advirtió sobre posibles interferencias con una futura interconexión de 500 kV entre provincias.

 

Además, varias empresas mineras, como Andes Corporación Minera, Barrick Mining, Golden Mining y Casposo Argentina, objetaron la prioridad otorgada a Vicuña, argumentando que podría bloquear el acceso de otros emprendimientos al corredor eléctrico. El ENReGE rechazó estas impugnaciones, argumentando que ninguna normativa provincial puede limitar el libre acceso a la red eléctrica nacional y que otros proyectos pueden financiar las ampliaciones que requieran para su conexión conforme al marco regulatorio vigente.

 

Las obras aprobadas incluyen cuatro componentes principales: la ampliación de las estaciones transformadoras Nueva San Juan y Rodeo para operar a 500 kV; la construcción de una línea de extra alta tensión de aproximadamente 167 kilómetros entre Rodeo y Chaparro, que atraviesa zonas montañosas a 3.500 metros de altura; la nueva estación transformadora Chaparro con tecnología GIS y capacidad para futuras interconexiones; y una línea de 220 kV de uso particular de unos 93 kilómetros hasta la estación transformadora Josemaría, dentro del proyecto minero, con tramos a 4.550 metros de altitud.

 

José Morea, Country Director de Vicuña, expresó: “La obtención del CCyNP representa un paso muy importante para el desarrollo del proyecto y, al mismo tiempo, constituye una oportunidad para dejar infraestructura estratégica que fortalecerá el sistema eléctrico de San Juan y acompañará el crecimiento de la provincia durante las próximas décadas”.

 

Una vez concluidas, estas instalaciones se integrarán al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) y estarán bajo la administración de Transener, la concesionaria del transporte de alta tensión recientemente privatizada. La única excepción a la prioridad del 90% es la ampliación del transformador de la Estación Rodeo, cuya carga no depende mayormente del proyecto minero.

 

La aprobación se produce semanas después de que el Gobierno habilitara el ingreso de Vicuña al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), con una inversión inicial declarada de USD 9.700 millones que podría aumentar hasta USD 18.000 millones en una década. El proyecto se desarrollará en tres fases, centradas en los yacimientos Josemaría y Filo del Sol, ubicados en la frontera cordillerana entre San Juan y Chile.

 

Se espera que, en plena operación, la producción anual alcance 400.000 toneladas de cobre, 700.000 onzas de oro y 22 millones de onzas de plata. El CEO de Vicuña, Ron Hochstein, indicó que la concreción del plan está condicionada a una decisión final de los accionistas antes de fin de año. La infraestructura eléctrica aprobada abastecerá inicialmente una demanda de 260 MW en la primera fase, con previsiones de aumento a 400 MW y luego 700 MW en fases sucesivas, asegurando la viabilidad energética del proyecto minero más ambicioso en la historia argentina.

 

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