El Gobierno aplaza hasta mayo el aumento de impuestos al combustible para frenar impacto en precios
Mediante el decreto 217 publicado en el Boletín Oficial, se posterga por 30 días la actualización del Impuesto al Combustible Líquido y al Dióxido de Carbono, evitando un nuevo incremento en el surtidor este abril.
El Gobierno decidió postergar por un mes la actualización de los impuestos que gravan el combustible, específicamente el Impuesto al Combustible Líquido (ICL) y el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC). Esta medida busca evitar que se traslade un nuevo aumento al precio de las naftas y el gasoil, que ya han experimentado una fuerte suba debido a la escalada internacional del petróleo.
La postergación fue oficializada mediante el decreto 217, publicado en el Boletín Oficial el 1° de abril de 2026, y extiende por 30 días la aplicación del ajuste impositivo que inicialmente estaba previsto para este mismo miércoles. Cabe recordar que a principios de marzo la Secretaría de Energía había incrementado en un 1,1% estos gravámenes.
En marzo, los precios de las naftas y el gasoil aumentaron más del 20% como consecuencia directa del alza del petróleo, que superó los USD 100 por barril en el contexto del conflicto en Medio Oriente. Frente a esta situación, el Ejecutivo decidió evitar que un nuevo ajuste impositivo agrave la presión sobre los precios al consumidor durante abril.
Desde la Secretaría de Energía explicaron que “con el propósito de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible, resulta necesario, para los productos en cuestión, volver a diferir los incrementos remanentes originados en las referidas actualizaciones”.
Además, para contener los costos, el Gobierno habilitó a las petroleras a incrementar voluntariamente la proporción de biocombustibles en las naftas y gasoil. Las refinadoras podrán aumentar hasta un 15% de bioetanol y hasta un 20% de biodiésel, siempre respetando los estándares de calidad establecidos.
Según el Ejecutivo, esta mayor incorporación de bioetanol y biodiésel puede colaborar en reducir el costo de producción de los combustibles, y por ende, mitigar el impacto en los precios finales, especialmente con el crudo cotizando por encima de los USD 100.
La Secretaría de Energía anunció que, salvo una nueva postergación, desde el 1° de mayo se aplicará el aumento total pendiente correspondiente a 2024 y a los primeros tres trimestres de 2025. Desde mediados del año pasado, el Gobierno ha ido dilatando la actualización de estos impuestos en más de una docena de ocasiones para minimizar su efecto inflacionario.
La medida busca dar un respiro a los consumidores ante la incertidumbre económica y la inflación, mientras se monitorea la evolución del mercado internacional del petróleo y sus efectos en la economía local. Analistas advierten que la demora puede generar presión fiscal futura, pero valoran el alivio temporal para el bolsillo de los consumidores en un contexto de alta inflación y volatilidad internacional en los precios del petróleo.
