El consumo en Argentina creció 10,3% en 2025 pero desacelera en diciembre
El consumo acumuló un aumento anual impulsado por el crédito y bienes durables, aunque en diciembre de 2025 registró su primera caída interanual en 15 meses, evidenciando un estancamiento en los últimos cinco meses.
Durante 2025, el consumo en Argentina mostró un crecimiento acumulado del 10,3%, impulsado principalmente por el aumento del crédito y la compra de bienes durables. Sin embargo, en diciembre de ese año se registró la primera caída interanual en 15 meses, reflejando un estancamiento que se prolonga desde hace cinco meses según la serie desestacionalizada.
Estos datos fueron elaborados por un índice desarrollado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo (UP), que analiza múltiples indicadores económicos relacionados con el consumo. En comparación con diciembre de 2024, el índice mostró una baja del 2,5%, siendo la última variación negativa registrada en septiembre de ese mismo año.
El crecimiento anual está vinculado en gran medida a la baja base de comparación que dejó el inicio de 2024, marcado por una devaluación tras la llegada del Gobierno de Javier Milei, lo que impactó negativamente en los salarios reales. La relativa estabilidad de la inflación y la reactivación del crédito durante los primeros meses de 2025 contribuyeron a la recuperación del consumo, aunque con diferencias según el tipo de producto.
Entre los indicadores más destacados, los préstamos hipotecarios aumentaron un 232%, los personales un 137,9% y la compra de automóviles un 56,8%. Las compras con tarjeta crecieron un 51,6% y los adelantos en cuentas corrientes un 47,2%. En contraste, algunos sectores tuvieron caídas relevantes, como autoservicios mayoristas (-7,6%), espectáculos y juegos infantiles (-6,8%), perfumería y farmacia (-6,2%), ropa y accesorios deportivos (-2,1%) y restaurantes tradicionales (-1,3%).
El comercio minorista pyme cerró el año con un aumento moderado del 2,5%, mostrando la capacidad del sector para adaptarse frente a un consumo aún resistente y un contexto económico desafiante. Analistas advierten que la incertidumbre política y la inflación persistente podrían limitar la recuperación del consumo en 2026. Se espera que la demanda se mantenga cautelosa, con mayor atención en el control del gasto y el acceso al crédito.
