Gobierno|08 de agosto de 2022

Cuál es la hoja de ruta de Massa

La situación política: Una sucesión presidencial en 3 años.

Por Research de Bull Market Brokers

 

*Informe elaborado por el equipo de Research de Bull Market Brokers

 

La llegada de Massa es la última bala de plata de Alberto Fernández, cualquier iniciativa que deje a Cristina como el Plan C podría espiralizar la situación y finalmente hacer caer el gobierno. Massa ya es oficialmente el último hombre fuerte del gobierno, mientras que el kirchnerismo se refugia en la provincia de Buenos Aires. En 2019 el kirchnerismo había planteado la idea de una sucesión política de 12 años con Alberto Fernández, Cristina Kirchner y finalmente Massa, o al menos esto era la idea original. Esa sucesión se dio en un solo mandato y en 3 años de gobierno. Dejando a Massa como el último de los tres con chances presidenciales, mientras que el peronismo federal se reagrupa con expectativas de que Massa finalmente logre estabilizar el sistema y asegurarle a ellos reelecciones en 2023.

 

Pero para que Massa sea el puente de plata para 2023 debe tener éxito principalmente en lo cambiario, que es donde no ha fijado ninguna hoja de ruta nueva, sólo consolidado lo actual, y ganar tiempo esperando que el mega poder político que está construyendo y alguna clase dé ajuste fiscal tarifario le de oxígeno en las expectativas. Pero no mucho más.

¿Cuál es la estrategia operativa de Massa?

El status quo. Evitar la devaluación sin importar los costos y reducir la brecha cambiaria con ayuda de exportadores en una primera instancia, y más adelante con ayuda de financiamiento externo. Esta estrategia debe durar hasta marzo de 2023 cuando la entrada de la cosecha gruesa deberá descomprimir el mercado.

 

La jugada de Massa requiere, tanto de un adelanto de los exportadores, principalmente trigo que ya tiene compromisos de embarcos por 9 millones de tn para el verano, como parcialmente de maíz de septiembre. Se debe sumar minería y en menor medida Aluar, del sector petróleo no esperamos grandes compromisos de adelanto.

 

Mientras ocurren los adelantos, Massa tiene 60 días para negociar REPOs con bancos del exterior. La experiencia venezolana de 2017 muestra que pueden prestarle a la Argentina contra Bonos soberanos en paridad de default, siempre y cuando la garantías propuestas sean lo suficientemente altas (emitir a valor nominal de 100 deuda que se negocia a 25c). Estas negociaciones comenzarán a finales de agosto y podrían extenderse durante todo septiembre. Mientras tanto los exportadores seguirán adelantando a un ritmo de 100 millones diarios (equivalente a lo que hoy pierde el BCRA por día).

 

En octubre la estrategia si los REPOs no se cerraron podría dificultar la situación en MULC, pero debe tenerse presente que el productor argentino podría tener que lidiar con la oferta de la cosecha americana que entra en septiembre y se extiende hasta noviembre en liquidación. Si Massa logra cerrar los REPOs estos deberían converger con la necesidad del productor de vender (a medida que nos acercamos a la próxima siembra de la gruesa los costos de almacenamiento, como de lugar para almacenar, se dificultan).

 

El BCRA, si logra recuperar reservas con los adelantos, deberá administrarlos para octubre y noviembre, y a partir de diciembre usar los REPOs para sobrevivir durante el verano.

La soja que vayan vendiendo los productores durante los próximos meses podría tener como destino saldar la deuda con los importadores por la obligación de financiamiento con proveedores que el BCRA comenzó a exigir desde junio y los pagos de obligaciones negociables de las empresas, que alcanza sumas importantes principalmente en octubre y diciembre.

 

¿Cómo piensa controlar el gasto y las magnitudes?

La propuesta de ajuste fiscal va en línea con la hoja de ruta original de Guzmán, especialmente en lo tarifario, al igual que las propuestas de Batakis sobre el congelamiento de plantas y concentrar la caja de ingresos y egresos en el MECON. La propuesta es simple, construir el gasto desde arriba hacia abajo.

 

Será el MECON el que asigne las partidas por encima de lo presupuestado; y si por el efecto inflación hace falta indexaciones, quedarán a la firma del MECON y no serán de partidas automáticas.

 

La idea de Massa es con recaudación y financiamiento "voluntario" cumplir la meta fiscal del FMI de un déficit primario no mayor a 2.5% del PBI (PBI sobredimensionado en USD por el Dolar Oficial usado para el calculo). Si lo recaudado no alcanza, la idea será usar fondeo de mercado. Este último item, creemos que será con el desarme de Leliqs por parte de bancos.

*Informe elaborado por el equipo de Research de Bull Market Brokers