Caputo defendió el REPO de US$ 3000 millones y dejo un mensaje a "los kukitas"

El ministro de Economía salió fuerte en redes para responder las críticas por el préstamo con bancos del exterior por USD 3.000 millones. Aseguró que el Gobierno usa financiamiento para pagar vencimientos y no para agrandar el déficit.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 19 horas

El ministro de Economía, Luis Caputo, respondió con dureza a los cuestionamientos del kirchnerismo por el nuevo préstamo REPO por USD 3.000 millones que el Gobierno cerró con bancos internacionales, destinado a afrontar un pago de deuda que supera los USD 4.200 millones y vence este viernes.

 

A través de su cuenta en X, Caputo rechazó las críticas y marcó diferencias con gestiones anteriores. Sostuvo que el endeudamiento actual no tiene como objetivo financiar gastos corrientes, sino cubrir compromisos ya asumidos. “Deuda tomaban ustedes porque tenían déficit”, disparó, y recordó que durante los gobiernos kirchneristas se instaló el concepto de “financiamiento neto positivo” para disimular el aumento del endeudamiento. Según el ministro, se trató de una forma de “maquillar” la realidad fiscal.

 

“Kukitas queridos, ya no psicopatean a nadie. Deuda tomaban ustedes, porque tenían déficit. Como se les caía la cara de vergüenza de ser el gobierno que más deuda tomó en la historia, inventaron el concepto de ‘financiamiento neto positivo’, e incluso lo festejaban. Es decir, festejaban engañar a la gente y tomar deuda al mismo tiempo”, disparó Caputo en su cuenta oficial de X

En ese sentido, el titular del Palacio de Hacienda remarcó que la actual administración “eliminó el déficit” y redujo la deuda consolidada en unos USD 50.000 millones. “Tomamos USD 3.000 millones para pagar USD 4.300 millones. Eso es cancelar deuda, no aumentarla”, explicó, y lo definió como un ejemplo de financiamiento neto negativo, un esquema que —según señaló— no existía en etapas previas, cuando el rojo fiscal era la norma.

 

El Banco Central selló un acuerdo de financiamiento REPO por USD 3.000 millones con un grupo de seis bancos internacionales. El préstamo tiene un plazo de 12 meses y una tasa anual del 7,4%, un costo que resultó más bajo que el de otras operaciones recientes del país en los mercados.

 

De hecho, la tasa se ubicó por debajo de la que se había pagado en enero de 2025, cuando se tomaron USD 1.000 millones al 8,8% anual, y también mejoró las condiciones del REPO de junio de ese año, que había sido por USD 2.000 millones al 8,25%. Incluso quedó por debajo del rendimiento de la última colocación del Bonar 2029, que había convalidado una tasa del 9,26%.

 

Aunque el Banco Central no difundió oficialmente los nombres de las entidades participantes, en el mercado financiero se mencionan bancos de primera línea como Citi, JP Morgan, BBVA, Santander, Bank of China y Deutsche Bank entre los posibles involucrados.

 

El cierre de la operación se dio luego de que Caputo adelantara que el Gobierno buscaba captar hasta USD 7.000 millones mediante este mecanismo. Finalmente, se recibieron ofertas por USD 4.400 millones y se optó por concretar un préstamo por USD 3.000 millones, el tercero de este tipo desde el inicio de su gestión.

 

El vencimiento clave de enero

 

La llegada de este financiamiento se produce a pocos días del vencimiento de deuda más importante del año. El próximo 9 de enero, Argentina enfrenta compromisos por USD 4.216 millones, concentrados principalmente en bonos Globales y Bonares.

 

Del total, USD 2.567 millones corresponden a los Globales, entre capital e intereses, mientras que los Bonares explican USD 1.649 millones. Cerca de USD 500 millones de esa deuda está en manos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses, lo que reduce el impacto directo sobre las reservas del Banco Central.

 

El esquema diseñado permite que, aunque los dólares del REPO ingresen al Banco Central, el Tesoro acceda a los fondos necesarios para cumplir con el pago. A esto se suman otras fuentes de divisas recientes, como las compras en el mercado oficial, los USD 910 millones obtenidos con la ampliación del Bonar 2029 y los USD 700 millones provenientes de la privatización de centrales hidroeléctricas del Comahue.

 

Desde el equipo económico remarcan que esta combinación de herramientas busca ordenar el frente financiero sin recurrir a emisión ni agrandar el endeudamiento neto. El mensaje oficial apunta a mostrar un cambio de lógica: usar crédito para descomprimir vencimientos y ganar previsibilidad, en un contexto donde el Gobierno busca consolidar el equilibrio fiscal y mejorar el perfil de la deuda.

 

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