AUH y Tarjeta Alimentar crecieron 14% bajo el gobierno de Milei

El poder de compra de la AUH mejoró, mientras la Tarjeta Alimentar se mantuvo fija desde junio de 2024. Esto impactó en la pobreza infantil, que bajó, aunque la cobertura no alcanzó a compensar aumentos en educación, vivienda y alimentos.

Durante la gestión de Javier Milei, el poder adquisitivo de la Asignación Universal por Hijo (AUH) experimentó un aumento real del 14% entre 2023 y 2025, mientras que la Tarjeta Alimentar permaneció congelada desde junio de 2024, afectando su capacidad para acompañar la inflación. Según datos oficiales del INDEC, la pobreza infantil en Argentina descendió del 39,5% en el segundo semestre de 2023 al 35,4% en el primer semestre de 2025, y la indigencia en ese grupo etario bajó del 18,9% al 10% en el mismo período. Esta mejora se atribuye en parte a la mayor cobertura y poder adquisitivo de la AUH y la Tarjeta Alimentar.

 

En el primer semestre de 2024, la pobreza infantil había alcanzado el 39,1% y la indigencia el 27%, debido a una aceleración inflacionaria y una devaluación ocurrida bajo la administración de Milei. Un informe de Fundación Mediterránea destacó que “la AUH, implementada en 2009, se consolidó como la principal política de transferencia monetaria dirigida a la niñez en Argentina. Al estar condicionada a controles de salud y asistencia escolar, cumple una doble función, refuerza los ingresos de los hogares en el corto plazo y busca incidir sobre el desarrollo de capital humano en el mediano y largo plazo”.

 

Actualmente, 4,3 millones de niños reciben la AUH, cuyo monto mensual alcanzó los $122.492 en diciembre de 2025. Sin embargo, la Tarjeta Alimentar se mantiene fija en $52.250 mensuales desde junio de 2024, lo que ha reducido su poder de compra frente a la inflación.

 

La combinación de la AUH y la Tarjeta Alimentar permitió cubrir el 55% de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) en diciembre de 2023, alcanzando el 100% en diciembre de 2024, y descendiendo al 92% en 2025. A pesar de esta caída, el promedio anual de 2025 fue del 97%, el más alto registrado en la historia del programa fuera del contexto pandémico.

 

No obstante, el aumento del poder adquisitivo no fue uniforme frente a los precios de distintos rubros. Mientras la AUH subió un 31,3%, los precios en educación crecieron un 52,3%, vivienda y servicios un 41,6%, alimentos y bebidas un 32,2% y transporte un 32%. De los doce rubros del IPC, la AUH solo superó a cinco.

 

La caída en el poder adquisitivo para educación es especialmente significativa, considerando que la AUH está condicionada a la escolaridad. Fundación Mediterránea señaló que aunque la mayoría de los beneficiarios asiste a escuelas públicas, existen gastos adicionales como idiomas, actividades deportivas, apoyo escolar, transporte y materiales que aumentan el costo efectivo de educar a un niño.

 

Las primeras mediciones de pobreza del último trimestre de 2025 indicaron que la reducción se frenó debido a una fuerte suba en los precios de los alimentos. El Nowcast de Pobreza elaborado por el economista Martín González Rozada estimó un aumento de la pobreza del 28,7% en el tercer trimestre al 32,5% en octubre-diciembre, con un promedio semestral en torno al 30,6%.

 

Además, Fundación Mediterránea destacó que la AUH y la Tarjeta Alimentar cubrieron el 92% de la Canasta Básica Alimentaria por hijo a diciembre de 2025, mientras que la asignación familiar contributiva para trabajadores formales de menores ingresos solo alcanzó el 32%. La brecha se amplía con el aumento salarial: la asignación contributiva cubre apenas el 22% de la CBA en el segundo tramo salarial, el 13% en el tercero y el 7% en el cuarto.

 

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