Mineras de Bitcoin apuestan por la IA: ¿se agotó el entusiasmo de Wall Street?
Los contratos de infraestructura para inteligencia artificial son cada vez más grandes y rentables, pero las acciones reaccionan menos ante los anuncios y los inversores exigen mayor evidencia de rentabilidad.
Por redacción
Las empresas dedicadas a la minería de Bitcoin que están reconvirtiendo parte de sus operaciones hacia la inteligencia artificial (IA) y la computación de alto rendimiento (HPC) enfrentan un cambio en la percepción de Wall Street. Aunque los contratos de infraestructura son cada vez más grandes y rentables, los inversores ya no reaccionan con el mismo entusiasmo ante los nuevos acuerdos.
Un análisis de Blocksbridge Consulting, publicado en Miner Weekly de TheEnergyMag, examinó 25 acuerdos de infraestructura de IA y HPC anunciados entre junio de 2024 y agosto de 2026. El estudio encontró una disminución significativa en la reacción bursátil frente a estos anuncios.
La variación promedio de las acciones durante el día del anuncio cayó desde aproximadamente 24% en los primeros acuerdos hasta alrededor de 10% en los más recientes. Al mismo tiempo, las ganancias medianas se redujeron casi a la mitad, pese a que el tamaño y el valor económico de los contratos aumentaron.
El comportamiento refleja una transformación del mercado. Los acuerdos de alojamiento para IA están generando mayores ingresos anualizados por megavatio contratado, una señal de que el negocio puede ser cada vez más rentable. Sin embargo, los inversores ahora parecen prestar más atención a la capacidad de ejecutar los proyectos, conseguir financiamiento y generar rentabilidad sostenible que al valor nominal de los contratos.
La diferencia puede observarse al comparar algunos de los primeros acuerdos con los más recientes. El primer contrato de alojamiento de Core Scientific con CoreWeave provocó un salto superior al 40% en sus acciones. Applied Digital también experimentó una reacción cercana al 49% después de anunciar su primer arrendamiento con CoreWeave.
TeraWulf obtuvo una respuesta todavía mayor cuando presentó su primer acuerdo con Fluidstack: sus acciones llegaron a subir casi 60%.
En contraste, los acuerdos anunciados posteriormente produjeron movimientos mucho más moderados. El contrato de 401 megavatios de TeraWulf con Anthropic impulsó sus acciones alrededor de 5%. CleanSpark, tras anunciar un acuerdo de alojamiento de IA por USD 6.600 millones, consiguió una suba cercana al 9%.
Bitdeer también registró inicialmente un avance próximo al 12% después de comunicar un nuevo contrato con Tydal, aunque gran parte de esa ganancia desapareció antes del cierre de la sesión.
El enfriamiento del entusiasmo también se refleja en los índices vinculados con infraestructura tecnológica. El TEM AI Infrastructure Growth Index de TheEnergyMag, que sigue compañías cotizadas dedicadas al desarrollo de centros de datos de IA e infraestructura digital, acumula una caída aproximada del 28,5% desde su máximo de junio.
El movimiento indica que los inversores están adoptando una postura más selectiva pese a que la demanda de infraestructura necesaria para desarrollar sistemas de inteligencia artificial continúa siendo elevada.
La cautela también alcanza al sector de semiconductores. El Índice de Semiconductores de Filadelfia cayó casi 17% desde su máximo de julio, reflejando una pérdida de impulso en algunas de las acciones relacionadas con la expansión de la infraestructura de IA.
Para las mineras de Bitcoin, el cambio puede resultar especialmente relevante. La reconversión hacia centros de datos y servicios de IA ofrece una alternativa para aprovechar infraestructura energética y capacidad informática existente, pero el mercado parece haber pasado de premiar las promesas a exigir resultados concretos.
Así, los próximos contratos deberán demostrar no sólo su tamaño, sino también su capacidad para convertirse en ingresos, flujo de caja y ganancias sostenibles. El giro hacia la IA continúa avanzando, pero la etapa de fuertes subas bursátiles por simples anuncios parece haber quedado atrás.
