Internacional|07 de junio de 2021

Jeff Bezos: El hombre más miedoso del mundo

¿Cómo piensa y de dónde viene el dueño de la fortuna más grande el mundo? DólarHoy repasa la vida del genio que creó una de las empresas de comercio electrónico más grande de todos los tiempos. 

Por Leandro Rampoldi

 

El prolífico escritor francés Alejandro Dumas, autor de Los tres mosqueteros y El conde de Montecristo, describió hace más de dos siglos: “No hace falta conocer el peligro para tener miedo; de hecho, los peligros desconocidos son los que inspiran más temor”.

 

Las palabras del gran novelista representan, en mayor o menor medida, la creencia de la mayoría de los mortales. Sin embargo, no siempre el temor a lo desconocido es lo que alimenta las pesadillas algunos seres humanos.

 

Algunas personas encuentran en lo conocido - aquello que se entiende y comprende a ojos cerrados- el miedo en su máxima expresión. ¿Por qué? en lo cierto muchas veces reside el poder de conocer el peligro y la magnitud del daño que se puede llegar a sufrir.

 

Jeff Bezos, fundador de Amazon y el hombre más rico del mundo, declaró hace algunos años sobre su peor pesadilla: “Temo más a dos emprendedores en un garaje que a la competencia que conozco”.

 

“Temo más a dos emprendedores en un garaje que a la competencia que conozco”

Parece poco creíble, mucho más viniendo de una de las figuras empresariales más influyentes de los últimos tiempos. Pero cómo no espantarse ante dos jóvenes creando e inventando en una habitación, cómo no asustarse frente un chico jugando a ser CEO, cómo no concebir como su peor pesadilla a esa imagen tan conocida, si él mismo fue ese naciente emprendedor que comenzó una de las empresas más grande del mundo desde un viejo garaje.

 

Si bien la leyenda de la empresa que nace en un garaje, cobertizo, habitación de universidad u oficina hedionda parece repetida y contada un millón de veces – Apple (Jobs y Wozniak), Google (Page y Brin), Microsoft (Gates y Allen), Facebook (Mark Zuckerberg), la historia de Bezos, a diferencia de otros relatos con pasados duros y terribles, no es un caso de resiliencia o de superación frente a una vida de miserias.

 

Fiel a su personalidad alegre, sociable y divertida, los triunfos de Bezos no se sustentan en un proceso de superación para olvidar un pasado lleno de carencias, sino que, por el contrario, se basan en una búsqueda constante de crecimiento y ascenso hacia la cima, aún habiendo transitado una vida cómoda y plena.

 

 

 

“No podemos estar en modo de supervivencia. Tenemos que estar en modo de crecimiento”, declaró el hombre más rico del mundo -Bezos encabezó la lista de Forbes por cuarto año consecutivo con una fortuna de USD 177 mil millones- sobre su forma proactiva de encarar la vida.

 

Bezos encabezó la lista de Forbes por cuarto año consecutivo con una fortuna de USD 177 mil millones

Puede que Bezos sea un miedoso, incluso el más cagón del mundo, pero el hombre calvo de risa estruendosa sólo teme a una cosa: su "yo" del pasado. El multimillonario, el capitán de la industria comercial, aeroespacial y comunicacional,  sólo siente terror del espejo, de lo conocido, del reflejo de ese treintañero con hambre que alguna vez supo ser. 

 

La arrogancia del inteligente

La voz del locutor radial atraviesa el estéreo del viejo automóvil. Un niño de diez años que viaja junto a sus abuelos escucha atento las publicidades que interrumpen la tranquilidad del paseo. “¿Cuántos años de vida puedes perder por culpa del tabaco?, alerta el interlocutor de la emisora.

 

Desde el asiento de atrás, luego de un rápido cálculo mental -con la arrogancia del que se sabe inteligente, el pequeño le remarca a su abuela la cantidad de días que perdió gracias a su adicción al tabaco.

 

Al escucharlo, sin siquiera poder decir ni una sola palabra, la mujer - fumadora compulsiva- se quiebra y echa a llorar. Su abuelo, un hombre de campo duro e inmutable, detiene de golpe el automóvil al costado de la ruta y le pide al niño que se baje.  Luego de alejarse junto al pequeño algunos metros por la vera del camino, el anciano se agacha, lo mira fijamente y le dice: “Es más difícil ser amable que ser inteligente”.

 

“Es más difícil ser amable que ser inteligente”

Hay recuerdos que nunca mueren. Y, seguramente, esas sabias y duras palabras se marcaron a fuego en las imágenes de vida de Bezos. Tanto que, ante cada aparición televisiva o entrevista que realiza, el empresario revive la anécdota como un cuento o manual de vida que quedó grabado en su memoria para siempre. El empresario se transformó en un hombre que mide, piensa y cuida cada una de las palabras que salen de su boca.

 

 

 

Bezos nunca conoció a su padre biológico. Miguel ‘Mike’ Bezos, un cubano inmigrante, ocupó su lugar al casarse con su madre, Jackie, y le dio su apellido. Sin embargo, si bien contó con el apoyo de sus jóvenes e inexpertos padres, el fundador de Amazon encontró en su abuelo "Pop" -como solían decirle- una fuerte imagen paternal y, además, a la persona más influyente de su vida.

 

En aquel hombre, un campechano rutinario, terco e introvertido, el multimillonario halló la inspiración para dos de sus proyectos más añorados y filantrópicos: Blue Origin (compañía aeroespacial) y The Washington Post (uno de los diarios más tradicionales e influyentes de Estados Unidos).

 

Bezos pasó todos los veranos de su infancia y adolescencia en el rancho de sus abuelos en el sur de Texas. Durante esos meses, sumergido junto a sus hermanos en una vida campestre y rural, el empresario ayudó a reparar molinos, vacunar ganados y reparar tractores, entre otras cosas. 

 

Bezos aprendió en aquellos tiempos a resolver problemas, ser autodidacta, ingenioso y autosuficiente, características que le sirvieron años más tarde para iniciar una de las compañías de comercio electrónico más exitosas de todos los tiempos. 

 

La filantropía se define como la tendencia a procurar el bien de las personas de manera desinteresada, incluso a costa del interés propio. Tal vez no en términos tan exagerados, pero Bezos encausó una parte de su amor por el género humano a través de Blue Origin, la compañía aeroespacial que fundó para explorar el espacio exterior.

 

 “Queremos ir al espacio para proteger este planeta. Por eso la empresa que creé se llama Blue Origin (Origen Azul) en honor al planeta azul del que venimos los seres humanos”, explicó Bezos sobre los motivos del nacimiento de la empresa de viajes espaciales.

 

 “Queremos ir al espacio para proteger este planeta. Por eso la empresa que creé se llama Blue Origin (Origen Azul) en honor al planeta azul del que venimos los seres humanos”

Y agregó: “Pero no queremos tener que vivir en una civilización estancada, que acabará siendo el auténtico problema si nos quedamos solamente en este planeta: ese es el problema a largo plazo”.

 

Bezos, quién es un apasionado de los cohetes espaciales desde los cinco años, recordó que en aquellos veranos junto su abuelo ambos pasaban largas horas frente a la televisión observando los despegues de las naves y el crecimiento de la incipiente industria espacial.

 

 

 

Quizás de aquel ritual entre abuelo y nieto, el niño lánguido y de grandes gafas encontró la inspiración para, muchos años después, iniciar una compañía destinada a volar y explorar las galaxias. “No creo en un plan B, sólo quiero que la tierra tenga un futuro”, opinó el magnate del comercio electrónico.

 

Walter Isaacson, escritor y prologuista de uno de los libros de Bezos, describió sobre el multimillonario: “Cuando me preguntan quién, a día de hoy, está a la altura de genios innovadores como Leonardo da Vinci, Albert Einstein o Steve Jobs, no tengo ninguna duda: Jeff Bezos”.

 

“Cuando me preguntan quién, a día de hoy, está a la altura de genios innovadores como Leonardo da Vinci, Albert Einstein o Steve Jobs, no tengo ninguna duda: Jeff Bezos”

Además de su amor por la exploración espacial, Bezos heredó de su abuelo la pasión por las noticias. Según recordó el multimillonario, “Pop” era un hombre rutinario que todas las mañanas, luego de afeitarse, se sentaba a leer metódicamente y por un largo rato el periódico.

 

Parece casualidad (o no), pero Bezos, quien contó en alguna oportunidad que vivió junto a “Pop” toda la famosa cobertura mediática del caso Watergate, adquirió en agosto de 2013 The Washington Post, uno de los diarios más tradicionales e influyentes de Estados Unidos.

 

El fundador de Amazon, quien dijo en una entrevista a un diario alemán en noviembre de 2012 que en 20 años no habría más diarios impresos, desembolsó USD 250 millones, en ese entonces, apenas el 1% de su fortuna personal, la cual ascendía a USD 25.000 millones.

 

Su amigo y en aquel entonces director ejecutivo del periódico, Donald Graham, dijo sobre Bezos: “Genio tecnológico y de negocios. Su visión de largo plazo y su decencia lo hacen particularmente un buen nuevo dueño para el Post".

 

“Genio tecnológico y de negocios. Su visión de largo plazo y su decencia lo hacen particularmente un buen nuevo dueño para el Post".

 

Uno no escoge sus pasiones, las pasiones lo escogen a uno

Amigable, optimista y dueño de una fragorosa risa que nunca pasa desapercibida, Bezos fue desde muy pequeño una persona despierta e inteligente. Algunos de sus profesores lo veían como un niño extraordinario. “Veía cosas que otros a su edad no lo hacían”, recordó uno de sus maestros de escuela.

 

El multimillonario llegó a la universidad siendo el mejor de la clase y el alumno con las mejores notas. Si bien comenzó a estudiar Física en Princeton, rápidamente -viendo el vertiginoso crecimiento de internet, Bezos viró el timón de su educación y se cambió a Ingeniería en Electrónica.

 

Constante con su forma de ser, leal y apegado al desempeñó rigurosos de los planes, el fundador de Amazon armó su vida como si se tratara de un rompecabezas perfecto. Bezos cumplió metódicamente con cada una de las metas y objetivos que se planteó y, al poco tiempo de egresar de la universidad, consiguió un trabajo en una gran firma de inversiones de Nueva York.

 

En 1994, casado y con un empleo estable, Bezos leyó en su computadora un informe que decía que Internet estaba creciendo un 2300% por año. A partir ese dato, el nacido en Albuquerque, Nuevo México, Estados Unidos, decidió renunciar a su trabajo exitoso en la compañía financiera para emprender su propio proyecto.

 

Con sólo 30 años, una vida estable y promisoria, Bezos tomó nota del apogeo que estaba viviendo el mundo de la informática y apostó por un concepto que aún no había sido desarrollado: compras por internet.

 

De aquella primera idea, la de una librería infinita, el multimillonario creó a mediado de los ´90 Amazon.com, en la actualidad el gigante de comercio electrónico más importante a nivel mundial y una de las primeras grandes compañías en vender bienes a través de la red.

 

"Como presidente de la junta directiva me mantendré comprometido con iniciativas importantes de Amazon, pero también tendré el tiempo y la energía que requiero para enfocarme en el Fondo del Día 1, el Fondo Bezos para la Tierra, Blue Origin, The Washington Post y en mis otras pasiones", escribió Bezos, actual CEO de la compañía de comercio electrónico, sobre su salida después de casi 30 años de la empresa que fundó y lo hizo uno de los hombres más ricos del mundo. 

 

"Nunca he tenido más energía y esto no se trata de un retiro. Estoy súper emocionado por el impacto que creo que pueden tener estas organizaciones", agregó Bezos en una carta dirigida al personal de Amazon (AMZN) el pasado febrero. 

 

En los primeros días de abril Bezos también compartió con los accionistas de Amazon su última carta como CEO de la compañía. El director ejecutivo, quien le dejará su lugar al encargado de Amazon Web Services, Andy Jassy, aseguró en la motivacional carta de despedida: "Si quiere tener éxito en los negocios (en la vida, en realidad), debe crear más de lo que consume. Su objetivo debe ser crear valor para todas las personas con las que interactúa. Cualquier negocio que no cree valor para aquellos a quienes toca, incluso si parece exitoso en la superficie, no durará en este mundo".