Destrucción acelerada del Salario Mínimo Vital y Móvil

El salario mínimo perdió 40,8% de su poder adquisitivo desde noviembre de 2023 y quedó en niveles reales similares a los de abril de 2002. Para recuperar el promedio de 2023 debería aumentar 70,7%, mientras que la brecha frente al máximo histórico de 2011 alcanza el 66,9%.

Por redacción

Hace 1 hora

El Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) atraviesa un fuerte deterioro de su poder adquisitivo durante el Gobierno de Javier Milei. Según el relevamiento presentado, entre noviembre de 2023 y septiembre de 2026 el salario mínimo perdió 40,8% en términos reales, una caída que lo ubica entre los niveles más bajos de las últimas décadas.

 

Para recuperar el poder adquisitivo promedio que tuvo durante 2023, el SMVM debería incrementarse en $271,315 a valores de septiembre de 2026, lo que representa una suba de 70,7% respecto del nivel vigente. La brecha se amplía al comparar con otros períodos de referencia: para alcanzar el poder de compra de noviembre de 2019 sería necesario un aumento de $389,185, equivalente a 101,4%.

 

En tanto, recuperar el nivel real de noviembre de 2015 demandaría una recomposición de $624,136, es decir, un incremento de 163,6%. La magnitud de estas diferencias refleja el deterioro acumulado del ingreso mínimo frente a la evolución de los precios y del costo de vida.

 

El análisis también ubica al SMVM actual 12,3% por debajo del promedio registrado durante la década de 1990. En términos de poder adquisitivo, su nivel resulta comparable con el de abril de 2002, uno de los períodos de mayor deterioro salarial de las últimas décadas, marcado por las consecuencias de la crisis económica y social de comienzos de siglo.

 

La distancia frente al máximo histórico es todavía más significativa. El pico del salario mínimo en términos reales se alcanzó en septiembre de 2011. Para recuperar aquel poder de compra, el SMVM debería llegar a $1,158,888 a valores de septiembre de 2026. Esto implica que el nivel actual se encuentra 66,9% por debajo de ese máximo.

 

La pérdida del salario mínimo adquiere otra dimensión cuando se la compara con la evolución de algunos gastos esenciales. Mientras el SMVM aumentó apenas 158% durante el período analizado, el subte registró una suba de 2.005%, el colectivo de 1.510% y el tren de 1.090%.

 

La energía y los combustibles también tuvieron incrementos muy superiores: la electricidad, el gas y otros combustibles aumentaron 856%, mientras que la nafta súper acumuló una suba de 631%. De esta manera, varios de los gastos que impactan directamente sobre los hogares crecieron a un ritmo considerablemente mayor que el salario mínimo.

 

El informe cuestiona además el mecanismo de determinación del SMVM durante la actual gestión. Señala que la Secretaría de Trabajo habría establecido sistemáticamente los aumentos en niveles coincidentes con los reclamos de las organizaciones empresariales, mientras que los pedidos de recomposición formulados por las organizaciones sindicales no habrían sido contemplados.

 

Según el relevamiento, este criterio se repitió en junio y diciembre de 2024, abril y noviembre de 2025 y septiembre de 2026, consolidando una dinámica que, de acuerdo con el informe, profundizó la pérdida de poder adquisitivo del salario mínimo.

 

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