Bill Ackman vende Alphabet y apuesta por Netflix tras una caída del 42%
El inversor redujo su exposición a Alphabet pese a sus sólidos resultados y abrió una posición en Netflix, cuya acción perdió 42% desde su máximo de junio de 2025.
Por redacción
Bill Ackman movió su cartera durante el segundo trimestre y tomó dos decisiones: redujo su exposición a Alphabet y abrió una posición en Netflix.
Ackman, al frente de Pershing Square, vendió Alphabet después de sólidos resultados. En el segundo trimestre, sus ingresos crecieron 24%, hasta USD 120.000 millones, mientras el beneficio operativo según PCGA aumentó 31%, hasta USD 41.000 millones.
Sin embargo, el crecimiento llegó acompañado por inversiones considerables en inteligencia artificial. Google Cloud elevó sus ingresos 82% en el trimestre, impulsado por la demanda de infraestructura de IA. Ganó además dos puntos porcentuales de participación en infraestructura en la nube y servicios de plataforma durante el último año.
Las API de Gemini procesan aproximadamente 22.000 millones de tokens por minuto, frente a 16.000 millones del trimestre anterior, mientras que el 90% de las empresas de Fortune 100 utiliza Gemini Enterprise. Google Cloud también creció más rápido que Amazon y Microsoft, cuyos ingresos por servicios en la nube avanzaron 37% y 43%, respectivamente.
El problema está en el costo. Alphabet registró flujo de caja libre negativo por primera vez como empresa cotizada y elevó su previsión de gastos de capital para 2026 a USD 200.000 millones, frente a USD 91.000 millones del año anterior. Esa presión podría explicar parte de la decisión de Ackman.
Netflix aparece como la nueva apuesta. La plataforma mantiene una posición dominante en streaming y supera a sus competidores en usuarios activos mensuales, ingresos, retención y tiempo de visualización. Durante la última semana de agosto, produjo cuatro de las 10 series originales más vistas y seis de las 10 películas originales más vistas.
Las acciones de Netflix acumulan una caída del 42% desde su máximo de junio de 2025, debido principalmente a dudas sobre su crecimiento después de no conseguir Warner Bros. Discovery y Roku. Sin embargo, la tesis alcista destaca su poder de fijación de precios y un mercado de streaming que podría crecer 10% anual hasta 2030.
Wall Street estima que las ganancias de Netflix crecerán 21% anual durante los próximos tres años. Con una valoración de 24,7 veces las ganancias, la acción resulta atractiva.
El precio objetivo medio es de USD 94 por acción, frente a USD 78 actuales, lo que implica un potencial de revalorización del 20%.
La estrategia de Ackman combina dos lecturas: Alphabet mantiene fundamentos sólidos, pero enfrenta una etapa de inversión intensiva; Netflix ofrece una oportunidad de recuperación después de una caída significativa. Su desempeño reciente muestra que el mercado todavía debate cuánto de ese potencial está incorporado en las cotizaciones actuales.
Para los inversores, el contraste muestra la importancia de observar no solo el crecimiento, sino también cuánto capital necesita una compañía para sostenerlo. En Alphabet, el desafío será convertir el gasto récord en infraestructura de IA en retornos sostenibles para los accionistas. Para Netflix, la apuesta depende de que su liderazgo y nuevas fuentes de ingresos permitan recuperar buena parte del valor perdido por la acción.
