NVIDIA presenta balance: ¿puede ser oportunidad de compra?
Nvidia se juega mucho más que un balance: qué espera el mercado y por qué el resultado puede mover al Nasdaq.
Por Simón Villanueva
Asesor financiero
Nvidia (ticker: NVDA), la empresa con mayor valor de mercado del mundo, presentará este miércoles 26 de agosto, después del cierre de Wall Street, sus resultados del segundo trimestre fiscal de 2027. El balance llega en un momento clave para los mercados: la compañía se convirtió en el principal termómetro del boom de la inteligencia artificial y sus resultados son observados como una señal de la fortaleza que todavía mantiene el ciclo de inversión en infraestructura de IA.
Las expectativas vuelven a ser extraordinariamente altas. Wall Street espera que Nvidia se acerque a los US$92.000 millones de ingresos trimestrales, con un beneficio ajustado de US$2,09 por acción. Eso implicaría prácticamente duplicar los ingresos y el beneficio por acción respecto de un año atrás. La propia compañía había anticipado oficialmente unos US$91.000 millones, con un margen de +/-2%.
El desafío, por lo tanto, no es simplemente que Nvidia presente buenos números: para sostener el entusiasmo de los inversores deberá demostrar que puede seguir superando las expectativas y, especialmente, ofrecer una perspectiva sólida para los próximos trimestres. En otras palabras, el mercado no está esperando que Nvidia crezca: está esperando que vuelva a sorprender.
El antecedente explica el nivel de exigencia. En su último trimestre informado, Nvidia registró ingresos récord por US$81.600 millones, un 85% más que un año antes, mientras que el negocio de Data Center alcanzó US$75.200 millones, con un crecimiento interanual del 92%. Para este trimestre, el consenso proyecta que Data Center vuelva a ser el principal motor, con ingresos cercanos a los US$86.000 millones. Con estos niveles de expansión, los inversores buscarán comprobar si la demanda por capacidad de cómputo para inteligencia artificial continúa acelerándose o si comienza a aparecer algún signo de normalización.
Uno de los principales focos estará precisamente en Data Center y en la evolución de Blackwell, la arquitectura que actualmente concentra buena parte de la demanda de los grandes proveedores de nube y desarrolladores de IA. También será relevante cualquier comentario de Jensen Huang sobre Vera Rubin, la próxima generación de plataformas de Nvidia. El mercado espera que Rubin comience a aportar ingresos durante este año fiscal, por lo que las señales sobre su lanzamiento y ritmo de adopción pueden ser determinantes para evaluar cuánto recorrido tiene el crecimiento de Nvidia más allá de Blackwell.
Para los inversores, otro punto clave será el guidance. En una compañía que ya crece a tasas extraordinarias, una sorpresa positiva en el trimestre puede no ser suficiente si las perspectivas futuras quedan por debajo de lo que el mercado tiene descontado. De hecho, los analistas esperan que Nvidia pueda superar los US$104.000 millones de ingresos en el próximo trimestre, una cifra que marcaría un nuevo hito al superar por primera vez los US$100.000 millones de facturación trimestral. Por eso, el mercado estará más pendiente de lo que Nvidia diga sobre el futuro que de los números del trimestre que acaba de terminar.
China también será un factor a seguir. En su guidance anterior, Nvidia aclaró que no estaba contemplando ingresos de Data Center provenientes de China, en medio de las restricciones comerciales que afectan la venta de sus chips avanzados. Cualquier actualización sobre el acceso a ese mercado puede modificar las expectativas de crecimiento. A esto se suma un fenómeno más amplio: Nvidia y grandes instituciones financieras anunciaron recientemente iniciativas para movilizar más de US$500.000 millones de capital destinado a infraestructura de inteligencia artificial, una muestra de la enorme cantidad de inversión que requiere la expansión de esta tecnología.
El mercado de opciones también refleja la magnitud del evento. Actualmente, los operadores están descontando un movimiento cercano al 6% en la acción de Nvidia luego del balance, tanto al alza como a la baja. Con una compañía cuya capitalización ronda los US$5 billones, una variación de esa magnitud puede representar cientos de miles de millones de dólares de valor de mercado y tener un impacto significativo sobre el Nasdaq y sobre otras compañías vinculadas al ciclo de inteligencia artificial.
Pero detrás de los números existe una pregunta todavía más importante: ¿cuánto tiempo puede mantenerse este ritmo de inversión en inteligencia artificial? Los grandes proveedores tecnológicos continúan destinando enormes sumas a centros de datos y capacidad de cómputo, pero algunos inversores comienzan a exigir evidencia de que esas inversiones terminarán generando retornos económicos suficientes. En ese sentido, Nvidia funciona como una especie de “prueba de realidad” para todo el ecosistema: si la demanda continúa acelerándose, reforzará la tesis de que el ciclo de IA todavía tiene recorrido; si aparecen señales de desaceleración, podrían comenzar a cuestionarse las valuaciones de todo el sector.
Por todo esto, el balance del miércoles puede ser relevante no sólo para los accionistas de Nvidia sino para el mercado en general. Una sorpresa positiva podría reforzar el rally de las compañías vinculadas a inteligencia artificial y darle impulso al Nasdaq; en cambio, un resultado que no esté a la altura de las expectativas podría generar presión sobre el sector tecnológico. El verdadero desafío para Nvidia es que el mercado ya conoce su historia de crecimiento: ahora necesita demostrar que el boom de la inteligencia artificial todavía tiene suficiente combustible para seguir sorprendiendo.
Desde la plataforma online de Bull Market se puede operar los Cedears de NVDA tanto en pesos como en dólares MEP. Y también, desde la misma plataforma, se puede operar la acción en el mercado de USA (Nasdaq) bajo el ticker NVDA.US.
