Los 7 principios de Warsh para una Fed más efectiva

El titular de la Reserva Federal defendió la meta de inflación del 2%, reclamó decisiones sustentadas en datos y cuestionó la estrategia de anticipar movimientos de tasas.

Por redacción

Hace 1 hora

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Kevin Warsh, presentó en Jackson Hole los principios que orientarán la política monetaria durante su mandato. Su discurso puso el foco en la disciplina, el análisis de datos y la evaluación de tendencias, mientras cuestionó el uso excesivo de la forward guidance, mediante la cual los bancos centrales anticipan sus futuras decisiones.

 

Warsh evitó comprometerse con una trayectoria determinada para las tasas de interés y resumió su postura con una frase: está comprometido con “una disciplina, no con una decisión”. Estos son los 7 principios que planteó.

 

1. Priorizar los datos actuales y las tendencias

 

La Fed debería evitar basarse en información antigua o indicadores aislados. Para Warsh, los datos utilizados para decidir deben ser relevantes, precisos, actuales y útiles para la acción. Además, las tendencias deben tener mayor peso que una medición puntual.

 

2. Analizar el equilibrio entre oferta y demanda

 

La política monetaria debe buscar que la demanda agregada sea compatible con la oferta agregada. El problema es que la oferta no puede observarse directamente, por lo que debe estimarse. Por esta razón, evaluar ese equilibrio siempre implica cierto margen de incertidumbre.

 

3. Mantener la meta de inflación del 2%

 

Warsh reafirmó que el objetivo de inflación de la Fed, medido mediante el índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE), es firme y fijo. La estabilidad de precios no debe considerarse garantizada y conseguirla forma parte de la responsabilidad central del organismo.

 

4. Perseguir estabilidad de precios y máximo empleo

 

El doble mandato de la Fed no necesariamente supone una contradicción permanente entre inflación y empleo. Según Warsh, ambos objetivos pueden alcanzarse en el mediano plazo. Además, una inflación elevada puede afectar negativamente tanto la prosperidad como el mercado laboral.

 

5. Utilizar principalmente las tasas de corto plazo

 

Las tasas de interés de corto plazo continuarán siendo la principal herramienta de política monetaria. En cambio, instrumentos extraordinarios utilizados durante las crisis deberían reservarse para circunstancias genuinamente excepcionales y aplicarse con moderación.

 

6. Dar importancia al dinero

 

Warsh destacó el papel de la cantidad de dinero dentro del análisis monetario. La Fed debería observar tanto el dinero creado directamente por el banco central como aquel generado por los bancos y el sistema financiero. Las innovaciones financieras cambiaron la relación tradicional entre dinero, velocidad y actividad económica, pero no eliminaron su importancia.

 

7. Una Fed más silenciosa y deliberada

 

Su último principio se relaciona con la forward guidance. Warsh considera que la Fed debería ser menos propensa a adelantar sus decisiones y más prudente al comunicarlas. En su visión, la credibilidad del banco central debe juzgarse principalmente por los resultados que consigue y no por la cantidad de información que proporciona anticipadamente a los mercados.

 

El conjunto de principios plantea una conducción monetaria menos comprometida con trayectorias predeterminadas y más enfocada en la evolución concreta de la economía. Para Warsh, la disciplina, los datos y la capacidad de reaccionar ante las tendencias deben estar por encima de compromisos anticipados sobre las tasas de interés.

 

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