Mercado|28 de mayo de 2021

Cómo realizar un buen Análisis Técnico

El análisis técnico es una cita obligada para toda persona que quiera invertir en los Mercados de Financieros. ¿Pero qué tan difícil es aprender y aplicar los conceptos de esta técnica tan utilizada por los especialistas? En este artículo vamos a detallar algunos de los principales preceptos y fundamentalmente enseñarte la forma de razonar para tomar las mejores decisiones. 

Por Julián Gómez

Certified International Investment Analyst

 

Como comentamos en un artículo anterior el Análisis Técnico es frecuentemente utilizado en el análisis de inversiones bursátiles debido a su utilidad en el estudio de los precios históricos de los activos. A través de herramientas estadísticas plasmadas en gráficas, hacen fácil el estudio del comportamiento de las cotizaciones y ayudan a la interpretación de los movimientos del Mercado. El objetivo es siempre extraer probabilidades de los precios hacia adelante valiéndose de indicadores y patrones frecuentes en las series estudiadas.

 

Para comenzar a utilizar esta técnica, es fundamental entender cómo se desarrollan las fuerzas de Mercado (Oferta y Demanda) debido a que la evolución de los precios no es más ni menos que definida por la negociación continua de ambos lados. Debemos recordar que para que exista un precio la Oferta tiene que ser necesariamente igual a la Demanda. Es también muy importante comprender que los Mercados proliferan por el volumen de sus operaciones, esto quiere decir que cuanto más participantes tiene de ambos lados mayor será la profundidad de ese Mercado, con lo cual la liquidez en la negociación será mayor. Estos conceptos son esenciales para poder comprender cómo operar en cada Mercado conociendo el comportamiento del activo que estemos analizando en cuestión, como ser una acción, un “commodity” o una moneda. El análisis técnico tiene la particularidad de ser apto para utilizarse en cualquier activo que tenga negociación en el Mercado. Con sólo entender y comprender las gráficas, podremos tener una lectura analítica de las expectativas de los compradores y vendedores a través de sus ofertas y demandas (bid & ask). Todo esto que mencionamos nos remite al concepto del “Mercado de Masas”, una teoría muy popular en la jerga de los especialistas para intentar explicar los movimientos cíclicos que tienen la trayectoria histórica de los precios. Pero comencemos con la parte práctica y detallemos los elementos que necesitamos para trabajar:

 

 Debemos recordar que para que exista un precio la Oferta tiene que ser necesariamente igual a la Demanda

 

 

  • Horizonte Temporal: Un dato esencial es la línea de tiempo que tenemos trazada en el margen inferior de cada gráfico. Muchas veces vamos a tener que ir variando ese horizonte dependiendo del tiempo con el que deseamos trabajar y esto va a ir relacionado al horizonte de inversión deseado.
  • Escala de Precios: Por lo general los gráficos tienen una “escala lineal”, es decir que la distancia entre los precios es similar en toda la serie. Esto último puede conducir a errores si el precio tiene mucha variación y más aún si la escala de tiempo a la que nos referimos arriba es muy extensa, ya que tenemos mayor recorrido y por ende mayor probabilidad de volatilidad en los precios. La “escala logarítmica” nos garantiza que la variación porcentual de los precios sea equidistante en toda la serie.
  • Velas Japonesas: Para graficar los precios la mejor opción son las “velas japonesas”. Esto es así porque podemos contener la información más relevante de una forma muy resumida. De acuerdo con la elección podemos seleccionar en la gráfica que los precios sean semanales, diarios, por horas y hasta por minutos entre otros. Lo importante es que independientemente de la elección con este tipo de gráfico tendremos el precio de apertura, el precio máximo, el precio mínimo, el precio de cierre y sobre todo la dirección, es decir si es ascendente o alcista, descendente o bajista, o neutral cuando el precio no sufrió ninguna variación entre la apertura y el cierre.

 

 

  • Líneas de tendencia: Una de las primeras cosas que se pueden ir aprendiendo para comenzar, es a marcar las tendencias en las gráficas. Pueden ser “alcistas”, “bajistas” y “laterales”. Identificar el inicio y el final de las tendencias es una parte esencial del análisis de técnico. Las tendencias alcistas pueden identificarse cuando los puntos altos y bajos de un movimiento son cada vez más altos. Las tendencias bajistas, en cambio, se producen cuando los puntos altos y bajos son cada vez más bajos. Finalmente, cuando la evolución del precio de un activo no muestra alguna de las dos tendencias mencionadas anteriormente se dice que el activo tiene una tendencia lateral.
  • Soportes: Son niveles de precios en donde las cotizaciones frenan su descenso para volver a subir. Cuánto más testeos hagan los precios y reboten hacia la suba, mayor preponderancia tomará este nivel.
  • Resistencias: Son similares a los soportes, pero esta vez el nivel existente frena la suba de precios para que comience su descenso. Al igual que el anterior la significancia estará dada por la cantidad de veces que el precio responde a este patrón.
  • Canales: Son niveles definidos de soporte y resistencia que engloban la volatilidad de los precios en un horizonte de tiempo determinado. Son elementos muy útiles en el análisis técnico para determinar las señales de compra y venta ya sea, si el precio se encuentra en alguno de los extremos del canal.
  • Precios Máximos: Como su nombre lo indica, es la cotización máxima en un determinado tiempo. Es muy frecuente utilizar este indicador para establecer la distancia con respecto al precio actual.
  • Precios Mínimos: De la misma forma que el anterior, los precios mínimos sirven para identificar cuán distante se encuentra el precio actual de ese punto relevante.
  • Indicadores Técnicos: Existen una cantidad importante de herramientas estadísticas “indicadores técnicos” útiles para medir el comportamiento de las cotizaciones de los activos. A continuación, algunas de ellas:
    • Medias Móviles: Tal como su nombre lo indica, son básicamente promedios móviles, utilizados como herramental de seguimiento de tendencias.
    • MACD: Es un indicador que mide la convergencia / divergencia en el tiempo de dos medias móviles. Se utiliza para ubicar puntos de entrada o de salida (compra / venta) de acuerdo con la fortaleza que tengan los promedios de los precios en un horizonte temporal definido.
    • RSI: Muestra la fuerza del precio comparando movimientos individuales al alza o a la baja teniendo en cuenta los precios de cierre.

¿Qué es el “Backtesting” y por qué es primordial realizarlo? Básicamente es testear con los datos históricos un indicador para conocer efectivamente si las señales emitidas fueron concretamente validadas por los precios ejecutados. Esto nos sirve para evaluar y cuantificar la eficiencia de los indicadores utilizados en ese activo. Debemos trabajar con cada activo como un producto separado ya que el herramental de indicadores técnicos puede ser útil para uno por brindarnos señales correctas en un tiempo determinado y no serlo para otro activo. Otra cosa que debemos tener en cuenta es que cuanto más largo es el testeo más fiabilidad tendrá nuestro estudio.

 

Debemos trabajar con cada activo como un producto separado ya que el herramental de indicadores técnicos puede ser útil para uno por brindarnos señales correctas en un tiempo determinado y no serlo para otro activo

Existe otra rama del análisis técnico denominada “chartismo” (derivado del vocablo inglés “chart”) ya que utilizan a través de distintas formaciones de secuencias de velas, patrones que generan señales de confirmación por ejemplo continuación, cambios de tendencias entre otros.

 

Finalmente es muy importante destacar tal como mencionamos en el artículo Análisis Fundamental vs Análisis Técnico, que cuanto más abarcativo es el análisis más robusto y concluyente será. Con esto enfatizamos la importancia no de sólo quedarse con un indicador, una noticia o una opinión, es importante tener fundamentos claros que orienten nuestra toma de decisión.