Amazon prepara otra ola de despidos y apunta a recortar 30.000 puestos corporativos

La compañía de Jeff Bezos avanza con un nuevo ajuste interno que impactará en áreas clave como AWS, retail y Prime Video. La decisión forma parte de una reestructuración más amplia para achicar costos y reducir burocracia.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 2 horas

Amazon se encamina a ejecutar una segunda ronda de despidos en sus oficinas a partir de la próxima semana, en línea con su plan de recortar alrededor de 30.000 empleos corporativos. Según fuentes al tanto de la situación, la nueva tanda de bajas sería de un tamaño similar a la aplicada en octubre del año pasado y podría comenzar tan pronto como el martes.

 

En aquel recorte previo, la empresa ya había eliminado unos 14.000 puestos administrativos, cerca de la mitad del objetivo total que viene manejando la compañía. Ahora, el ajuste volvería a golpear a varias áreas sensibles del gigante tecnológico, entre ellas Amazon Web Services (AWS), el negocio minorista, Prime Video y el área de recursos humanos, conocida internamente como People Experience and Technology. Desde la empresa, por el momento, eligieron no hacer comentarios.

 

Aunque en un primer momento Amazon vinculó los despidos con el avance de la inteligencia artificial, el propio CEO Andy Jassy salió luego a bajar ese tono. Durante una presentación ante analistas, aclaró que el ajuste no estaba directamente “financiado ni impulsado” por la IA, sino por un problema más estructural: exceso de capas, procesos lentos y demasiada burocracia interna.

 

“La empresa fue creciendo y se llenó de niveles intermedios”, explicó Jassy, quien viene insistiendo desde principios de 2025 en que la plantilla corporativa se va a achicar con el tiempo gracias a las eficiencias que trae la automatización y el uso de nuevas tecnologías. De hecho, Amazon viene empujando fuerte el desarrollo de herramientas de IA que escriben código y automatizan tareas rutinarias.

En números, los 30.000 puestos representan una porción chica del total de empleados de Amazon —que supera los 1,5 millones en todo el mundo—, pero el impacto es fuerte puertas adentro: equivale a casi el 10% de su estructura corporativa. La mayoría de los trabajadores de la compañía sigue concentrada en centros logísticos y depósitos, que no están en el foco principal del recorte.

 

Si se concreta, este será el mayor ajuste laboral en los más de 30 años de historia de Amazon, incluso por encima del fuerte recorte de 2022, cuando la empresa eliminó unos 27.000 puestos. Los empleados afectados en la ronda anterior permanecieron en nómina durante 90 días para intentar reubicarse internamente o buscar otro trabajo, un plazo que vence en las próximas horas.

 

Con este movimiento, Amazon vuelve a mostrar que la etapa de expansión acelerada quedó atrás. El mensaje es claro: menos estructura, más eficiencia y un foco cada vez mayor en tecnología y automatización, aun cuando eso implique achicar fuerte en áreas tradicionales de la compañía.

 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?