Empresas|05 de octubre de 2021

10 años después de Steve Jobs, Apple sigue siendo la empresa más valiosa

Se cumplen diez años de la muerte de Steve Jobs y su legado sigue dentro de las empresas más importantes del mundo. 

Por redacción

 

En el día de hoy, 5 de octubre, se cumplen diez años de la muerte del cofundador de Apple (NASDAQ:AAPL) Steve Jobs (1955-2011). Jobs fue el ideólogo que creo el mundo de Apple y gracias a el, la empresa creció y se convirtió en lo que es hoy.

 

Una década más tarde, pese a no haber incorporado al mercado nuevos dispositivos revolucionarios como lo fueron el iPhone o el iPad, la firma se ha consolidado como la más valiosa del mundo.

 

Con Tim Cook al frente, quien ocupo el lugar de Steve Jobs pocos meses antes de su fallecimiento, la empresa de tecnología e innovación ha seguido ganando valor en bolsa hasta convertirse en 2018 en la primera empresa estadounidense en alcanzar el billón de dólares.

 

Como consecuencia de la pandemia y la inyección de dinero por parte de la Fed, esta cifra se duplicó y se superaron los dos billones en tan sólo dos años, un hito que se sigue manteniendo hasta el día de hoy.

 

En parte, este logro se debe a la estrategia de Cook, quien tomo el mando y fue claro en su planificación. Consciente de haber perdido la creatividad y visión que Jobs aportaba a la empresa, se centró en reforzar y perfeccionar los productos que su antecesor le dejó en herencia, el iPhone y el iPad, además de las computadoras Mac.

 

Los teléfonos siguen representando a día de hoy la mayor fuente de ingresos de la compañía (un 54 % según la información presentada por la empresa).

Entre los pocos nuevos productos de hardware lanzados desde el fallecimiento de Jobs que han logrado una penetración significativa en el mercado, aunque sin representar el cambio de paradigma que supusieron el iPhone y el iPad, están los relojes inteligentes Apple Watch y los auriculares inalámbricos AirPods.

 

La historia y legado de Steve Jobs

Steve Jobs era un visionario que profetizó los mayores cambios tecnológicos de principios del siglo XXI.

El fallecimiento de Jobs, a consecuencia de un paro respiratorio derivado de las metástasis de un cáncer de páncreas que le había sido diagnosticado ocho años antes, dejó pasmado a todo el mundo, especialmente a los cientos de miles de fanáticos y seguidores que ya acumulaba y que todavía crecieron más con su leyenda.

 

Jobs dejaba el mundo justo un día después de que Cook, presentase el último modelo de teléfono de la compañía, el iPhone 4S, en el que fue el primer evento de presentación de un iPhone sin su figura más querida.

 

Como todo inventor destacado, Jobs fue un profeta, adelantado a su tiempo y que ya esbozaba en su mente y en declaraciones públicas nuevos productos que varias décadas después se convertirían en realidad.

 

Así, en un discurso en la Conferencia Internacional de Diseño de 1983, cuando incluso los ordenadores personales apenas habían penetrado en la mayoría de hogares, Jobs ya explicó que su idea era trabajar para "poner en un libro un ordenador increíblemente potente que se pueda llevar allí a donde uno vaya y que se pueda aprender a usar en veinte minutos".

 

Veinticuatro años más tarde, la empresa que él dirigía mostró por primera vez en público un teléfono iPhone; y tres años después, la primera tableta iPad.

 

Con sus funciones innovadoras y su diseño impecable, tanto el iPhone como el iPad fueron los dispositivos que abrieron el camino a dos nuevos mercados, el de los teléfonos inteligentes y el de las tabletas.

 

Resulta difícil pronosticar si estas dos revoluciones hubiesen ocurrido igual sin la iniciativa de la compañía de Jobs -los teléfonos inteligentes, por ejemplo, ya eran una realidad incipiente antes del iPhone-, pero lo que está claro es que los aparatos de Apple supusieron un antes y un después tanto en funcionalidades como en diseño.