Monotributo: cuánto se puede facturar por mes sin quedar afuera del régimen

ARCA actualizó los parámetros del Monotributo para el segundo semestre de 2026. Las nuevas escalas modifican los límites de facturación y también las cuotas, por lo que los contribuyentes deberán mirar con atención cuánto acumulan durante los últimos 12 meses para evitar una recategorización o el salto al régimen general.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 0 horas

La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) puso en vigencia los nuevos valores del Monotributo correspondientes al segundo semestre del año. La actualización alcanza tanto a las categorías como a los importes que deben pagar los contribuyentes todos los meses.

 

Uno de los datos que más interesa a quienes trabajan por cuenta propia es cuál es el máximo que pueden facturar sin tener que dejar el régimen simplificado. Para determinarlo, ARCA no mira solamente lo que ingresó en un mes determinado: toma en cuenta la facturación acumulada durante los últimos 12 meses.

 

Por eso, llevar un control de los ingresos resulta clave, especialmente para quienes están cerca de los límites de su categoría.

 

El techo del Monotributo

 

La categoría más alta es la K, reservada para los contribuyentes con mayores niveles de actividad dentro del régimen. Con los parámetros que rigen desde agosto, el límite anual equivale a una facturación promedio cercana a los $10,5 millones mensuales.

 

Pero hay una aclaración importante: superar ese monto en un solo mes no implica automáticamente quedar afuera del Monotributo. El cálculo se realiza sobre el acumulado de los últimos 12 meses y contempla las facturas emitidas, independientemente de si fueron cobradas o todavía están pendientes de pago.

 

En cambio, si al hacer ese cálculo el contribuyente supera el máximo permitido para la categoría K, ya no puede subir a una escala superior porque no existe otra dentro del régimen. En ese escenario debe pasar al régimen general como responsable inscripto.

 

Cuánto puede facturar cada categoría

 

Aunque los límites establecidos por ARCA son anuales, convertirlos en un promedio mensual permite tener una referencia rápida para saber cómo viene la actividad y detectar con anticipación un posible cambio de categoría.

 

Los topes mensuales orientativos son:

 

Categoría A: hasta $1.000.784.
Categoría B: hasta $1.466.265.
Categoría C: hasta $2.055.874.
Categoría D: hasta $2.552.387.
Categoría E: hasta $3.002.352.
Categoría F: hasta $3.762.638.
Categoría G: hasta $4.499.649.
Categoría H: hasta $6.827.055.
Categoría I: hasta $7.641.646.
Categoría J: hasta $8.751.043.
Categoría K: hasta $10.550.903.

 

Estos valores funcionan como una guía para seguir la evolución de la facturación, aunque el dato determinante para ARCA es el acumulado correspondiente al período de 12 meses.

 

La cantidad de dinero facturada no es el único elemento que ARCA tiene en cuenta a la hora de definir la categoría que corresponde a cada contribuyente.

 

El organismo también contempla otros parámetros vinculados con la actividad, como la superficie destinada al negocio, el consumo de energía eléctrica y los alquileres devengados, además de los ingresos brutos acumulados.

 

Por lo tanto, un monotributista puede encontrarse con que debe recategorizarse aunque su facturación todavía se encuentre dentro del límite correspondiente. La situación depende del conjunto de parámetros que establece el régimen.

 

Qué ocurre cuando se supera el límite

 

Si un contribuyente excede los parámetros de la categoría en la que está inscripto, en principio puede corresponderle pasar a una escala superior. El problema aparece cuando el nivel de actividad supera el máximo permitido por todo el Monotributo.

 

En ese caso, no hay una categoría siguiente a la que pueda acceder. El contribuyente debe abandonar el régimen simplificado y pasar al régimen general, con nuevas obligaciones fiscales y el pago de impuestos como IVA y Ganancias, además de una administración tributaria más compleja.

 

Por eso, quienes están cerca de los límites deberían revisar periódicamente cuánto llevan facturado y controlar también el resto de los parámetros. Las actualizaciones semestrales de ARCA son, en ese sentido, una buena oportunidad para volver a mirar la situación fiscal y evitar sorpresas a la hora de la recategorización.

 

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