Las consultoras prevén un leve rebote de la inflación en julio y estiman un IPC superior al 2%
Las proyecciones privadas anticipan que la inflación habría interrumpido la desaceleración registrada en junio. El aumento estacional del consumo durante las vacaciones de invierno y el traslado de la suba del dólar a los precios aparecen como los principales factores.
Por redacción
La inflación de julio habría registrado un leve repunte respecto del mes anterior, según las principales consultoras privadas, aunque las expectativas continúan apuntando a una desaceleración gradual durante el resto de 2026.
El dato oficial será publicado por el Indec en las próximas semanas, pero la mayoría de las estimaciones ubica el Índice de Precios al Consumidor (IPC) entre 1,9% y 2,1%, luego del 1,9% registrado en junio, cuando la inflación interanual se ubicó en 33,5% y la acumulada del año alcanzó 16,8%.
De confirmarse estas previsiones, julio marcaría un leve rebote y volvería a superar la barrera del 2% en algunas mediciones privadas, aunque sin modificar la tendencia de desaceleración observada durante los últimos meses.
Entre las consultoras que proyectan un mayor incremento se encuentra Fundación Libertad y Progreso, cuyo economista Julián Neufeld estimó una inflación de 2,1% para julio.
Según explicó, dos factores explican el comportamiento de los precios. El primero corresponde al componente estacional asociado a las vacaciones de invierno, que impulsó aumentos en actividades vinculadas con turismo, hotelería, recreación y cultura.
El segundo elemento está relacionado con la evolución del tipo de cambio.
El dólar mayorista acumuló una suba cercana al 6% entre mayo y julio, un movimiento que comenzó a trasladarse parcialmente a los precios, especialmente en alimentos y bebidas.
"El efecto del pass through se observa principalmente en productos de consumo masivo", sostuvo Neufeld al analizar la evolución de esos rubros.
La consultora Eco Go también proyectó una inflación de 2,1%, aunque destacó que el capítulo de alimentos habría mostrado un comportamiento más moderado que el índice general.
En ese sentido, señaló que algunos productos registraron aumentos importantes, como el pescado, aunque su incidencia dentro de la canasta del IPC resulta relativamente baja.
Por su parte, Analytica presentó una estimación algo menor y espera una inflación de 1,9%, en línea con el registro de junio.
Durante la tercera semana de julio, la consultora detectó un incremento de 0,4% en alimentos y bebidas, mientras que el promedio móvil de las últimas cuatro semanas se ubicó en torno al 2,0%.
Más allá del posible repunte de julio, los analistas consideran que el proceso de desinflación seguiría vigente durante el segundo semestre.
Las proyecciones privadas anticipan que la inflación volvería a ubicarse por debajo del 2% mensual en los próximos meses, aunque todavía lejos del objetivo de perforar de manera sostenida el umbral del 1,5%.
Las expectativas para todo el año también permanecen relativamente estables. De acuerdo con la última encuesta realizada por Bloomberg entre bancos, consultoras y calificadoras de riesgo, la mediana de las estimaciones prevé que la inflación cierre 2026 en 31,8%.
La evolución del tipo de cambio, la política monetaria y el comportamiento de los precios regulados serán algunos de los factores que definirán si el proceso de desaceleración logra consolidarse durante la segunda mitad del año.
Por ahora, el consenso del mercado considera que julio representará una pausa en la baja de la inflación, pero no un cambio de tendencia en el proceso de desinflación que viene registrando la economía argentina.
