La mora bancaria creció en marzo y alcanzó su nivel más alto en 21 años
La tasa de mora llegó al 7% en marzo, impulsada por créditos a hogares y empresas, con señales mixtas sobre su futuro inmediato.
En marzo de 2026, la tasa de mora en créditos bancarios se incrementó hasta alcanzar el 7%, lo que representa un aumento de 0,3 puntos porcentuales respecto al mes anterior y un nivel 3,5 veces superior al registrado en marzo de 2025. Este valor marca el máximo en los últimos 21 años, según el último Informe de Bancos del Banco Central (BCRA) con datos hasta marzo.
La mora en créditos otorgados a empresas aumentó 0,2 puntos, situándose en el 3,1%, afectada especialmente por sectores como la construcción (5,9%) y el comercio (4,6%). Por su parte, la mora en préstamos a hogares subió 0,3 puntos hasta el 11,5%, con un incremento en los préstamos personales que pasaron del 13,7% al 14,2%.
Autoridades del BCRA y directivos bancarios consideran que se ha alcanzado el “pico” de mora y anticipan una posible reversión en los próximos meses. Santiago Bausili, presidente del BCRA, señaló que el efecto de la mora sobre los resultados de las entidades financieras es cada vez menor y que algunos bancos ya comenzaron a expandir el crédito. Gustavo Manríquez, CEO de Banco Supervielle, afirmó que la mora se ha estabilizado y podría comenzar a disminuir pronto. Similar opinión expresó Juan Parma, CEO de Banco Macro, quien destacó que desde abril se observa una tendencia a la baja, sobre todo en créditos familiares.
No obstante, algunos banqueros mantienen un enfoque más prudente debido al impacto negativo del inicio temprano del invierno en los ingresos de los habitantes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Según un informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), en mayo una familia promedio del AMBA sin subsidios necesitó $249.834 para cubrir gastos básicos como luz, gas, agua y transporte, lo que representa un aumento del 17,5% respecto a abril.
Un banquero privado consultado expresó: “Entre correr el riesgo de que le corten la luz o el gas, o ponerse al día con el banco, ¿qué elegirías?”. Además, señaló que aunque no espera un cambio sustancial en la tendencia, cree que la mora dejará de crecer porque los bancos están originando menos créditos y ofrecen refinanciaciones al detectar mora temprana. Desde la consultora LCG explicaron que el aumento de la morosidad en préstamos familiares se debe a una combinación de tasas de interés activas elevadas y la falta de mejora salarial, en un contexto en el que la tasa de interés real supera la inflación, impidiendo que las deudas pierdan valor con el tiempo.
En las últimas semanas, las tasas pasivas y activas de corto plazo para empresas han caído notablemente, con la tasa de adelantos en cuenta corriente alrededor del 25%, frente al 52% de febrero. Sin embargo, las tasas para préstamos personales apenas disminuyeron, con una tasa nominal anual promedio del 64,8% en mayo, frente al 69% de febrero. Este nivel triplica la inflación proyectada para los próximos 12 meses y dificulta la normalización del crédito en el corto plazo.
El economista Federico Filippini destacó que la mora en tarjetas se ha estabilizado y que la suba en préstamos prendarios se desaceleró. Sin embargo, los créditos personales continúan siendo el principal foco de deterioro en el segmento de familias. Además, advirtió que la irregularidad en créditos a empresas se está acelerando, por lo que estima que el punto de inflexión en la morosidad podría darse entre junio y julio.
El informe del BCRA también registró un aumento en el rechazo de cheques por falta de fondos en marzo, tanto en cantidad como en montos. El indicador de cheques rechazados subió 0,23 puntos hasta el 2,22% en cantidades, y 0,09 puntos hasta el 1,60% en montos reales. En comparación con marzo de 2025, estos indicadores aumentaron 1,04 y 0,82 puntos porcentuales, respectivamente.
Analistas advierten que la evolución dependerá del comportamiento económico general y las políticas de crédito. Mientras tanto, los bancos reforzarán controles para evitar un aumento mayor en la morosidad durante los próximos meses. El contexto inflacionario y la presión sobre el poder adquisitivo complican la recuperación del crédito. Expertos coinciden en que la estabilidad dependerá de la evolución económica y de medidas que promuevan el acceso responsable al financiamiento.
