La industria automotriz argentina recupera producción y exportación en marzo tras ocho meses de caídas
En marzo de 2026, la producción y exportación de vehículos en Argentina mostraron incrementos intermensuales, aunque el acumulado del primer trimestre sigue por debajo de 2025, según Adefa.
Después de ocho meses consecutivos con retrocesos interanuales, la industria automotriz argentina logró revertir la tendencia en marzo de 2026, registrando números positivos tanto en producción como en exportaciones. De acuerdo con el informe de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), durante marzo, con 18 días hábiles, se produjeron 41.716 unidades de automóviles y vehículos comerciales livianos, lo que representa un aumento del 40,8% respecto a febrero y un leve crecimiento del 0,4% en comparación con marzo de 2025, cuando se fabricaron 41.565 unidades.
Sin embargo, en el acumulado del primer trimestre, la producción totalizó 92.346 unidades. Esta cifra implica una caída del 19,0% frente al mismo periodo del año anterior, debido a los bajos niveles de producción registrados en enero y febrero.
En cuanto a las exportaciones, en marzo se enviaron al exterior 26.646 vehículos, lo que representa un aumento del 66,6% respecto a febrero y un crecimiento del 9,7% en comparación con marzo de 2025. Este incremento se atribuye principalmente a un aumento en las ventas de pick-ups argentinas, que compensaron la baja en la exportación de autos y SUV. No obstante, en el primer trimestre de 2026, las exportaciones alcanzaron 52.396 unidades, un 9,5% menos que en igual período de 2025, reflejando la mala performance de los primeros dos meses del año.
En lo que respecta a las ventas internas, las entregas a concesionarios sumaron 41.453 unidades en marzo, un aumento del 14,2% respecto a febrero, pero una caída del 13,5% en comparación con marzo de 2025, cuando se comercializaron 47.915 vehículos. En el trimestre, las ventas totalizaron 112.078 unidades, un 12,2% menos que en el mismo lapso del año anterior.
Rodrigo Pérez Graziano, presidente de Adefa, destacó que “cerramos un primer trimestre que refleja un avance respecto del comportamiento de inicio del año. La actividad de marzo mostró señales de recuperación —alcanzando una producción de 41.716 unidades y un crecimiento intermensual del 40,8%”. No obstante, aclaró que “los números finales del trimestre (92.346 unidades) nos sitúan un 19% por debajo del mismo período en 2025, lo que indica que para consolidar la tendencia al alza y transformar la recuperación en crecimiento sostenido, la clave es continuar trabajando en nuestra agenda de competitividad”.
El directivo también subrayó la importancia de una acción conjunta: “Estamos trabajando con toda la cadena de valor y el Gobierno Nacional para bajar costos estructurales, optimizar procesos y hacer más eficiente la operatoria. Para que este esfuerzo rinda frutos, el compromiso debe ser total, es decir, que provincias y municipios se sumen a esta agenda de mejora de competitividad, reduciendo la carga impositiva y las tasas locales que pesan sobre el proceso productivo de toda la cadena y penalizan las exportaciones”.
Finalmente, Pérez Graziano advirtió sobre el contexto internacional: “No jugamos solos. El escenario internacional nos presenta un tablero complejo. Excedentes globales de producción y nuevos jugadores imprimen una presión extra sobre nuestra actividad que se encuentra sumergida en un competitivo proceso de transición hacia nuevas energías y definiciones de nuevos proyectos. El potencial está, pero debemos reforzar el trabajo y el compromiso de cada eslabón de la cadena de valor y la articulación público-privado”.
El sector espera que la mejora se consolide en los próximos meses, impulsada por inversiones y acuerdos comerciales. Sin embargo, la recuperación plena dependerá de la estabilidad económica y la competitividad en el mercado global.
