Inversión en Argentina cayó 11,4% en abril por crisis industrial y costos elevados en construcción
El informe de Orlando Ferreres revela que la inversión bruta interna mensual descendió en casi todos los sectores, con la industria manufacturera y la construcción como principales afectados.
La inversión en Argentina sufrió una caída interanual del 11,4% en abril de 2026, según el último informe de la consultora Orlando Ferreres & Asociados. Este descenso se produce en un contexto de crisis en la industria manufacturera y elevados costos en dólares para el sector de la construcción.
El indicador de Inversión Bruta Interna Mensual (IBIM) mostró un retroceso generalizado en sus componentes. La inversión en maquinaria y equipo disminuyó un 11,5%, mientras que la destinada a la construcción cayó un 11,2% comparado con abril de 2025. En particular, la maquinaria de origen nacional registró una baja del 12,6%, y los bienes importados retrocedieron un 10,7%.
En términos desestacionalizados, el IBIM alcanzó su nivel más bajo desde agosto de 2024, con la división de maquinaria nacional siendo la más afectada. La contracción refleja la persistente debilidad de la industria, que opera con una utilización de capacidad instalada muy limitada desde hace varios meses.
Sobre las causas de esta caída, Orlando Ferreres señaló que "la baja en la inversión en equipo durable de producción puede estar más asociada con la baja performance de la industria, que se encuentra operando desde hace varios meses con una utilización de la capacidad instalada muy baja". Además, explicó que "las dificultades en el sector de la construcción parecen estar más relacionadas con el atraso cambiario, con insumos y salarios aumentando en línea con la inflación, mientras el dólar se mantiene estable, encareciendo el costo de edificar en dólares".
El informe advierte que la inversión continúa en niveles inferiores a los de 2025 y que no hay señales claras de recuperación en el corto plazo. Sin embargo, se anticipa que sectores más dinámicos como energía, minería y agro podrían comenzar a impulsar un aumento en la materialización de inversiones, lo que eventualmente podría beneficiar a otros sectores económicos.
El contexto económico actual, marcado por la inflación persistente y la incertidumbre cambiaria, dificulta la planificación y ejecución de proyectos de inversión. Analistas advierten que sin medidas de estabilización, la recuperación podría demorarse, afectando el crecimiento y el empleo en el mediano plazo.
