Gobierno transfiere funciones clave a administradores de aeródromos para mejorar eficiencia y seguridad
La ANAC actualizó la regulación aeroportuaria con nuevas resoluciones que asignan responsabilidades operativas a explotadores de aeródromos, agilizan trámites y refuerzan el control normativo para optimizar la operación aérea.
El Gobierno implementó una actualización en la regulación aeroportuaria destinada a aumentar la eficiencia operativa, definir con mayor claridad las responsabilidades y fortalecer la seguridad en las operaciones aéreas. Esta reforma implica que ahora los explotadores de aeródromos asumen funciones que antes eran exclusivas de las Jefaturas de Aeródromos y Aeropuertos de la ANAC.
Las nuevas responsabilidades transferidas incluyen la dirección y supervisión de la seguridad operacional en las plataformas, la emisión de credenciales para vehículos y permisos de conducción dentro del área de movimiento, así como la gestión del servicio Follow-Me y el control de vehículos. Estas modificaciones están contempladas en las Resoluciones 54/2026 y 55/2026, que actualizan las Regulaciones Argentinas de Aviación Civil (RAAC).
Entre los explotadores afectados se encuentran entidades como Aeropuertos Argentina y London Supply, quienes ahora deben reportar directamente al Servicio de Información Aeronáutica (AIS) las condiciones del aeródromo sin necesidad de pasar previamente por el jefe de aeródromo. Esta medida agiliza la comunicación de información clave para la operación aérea.
En materia de planes de emergencia, la normativa establece que los aeródromos públicos controlados deben contar con un Plan de Emergencia de Aeródromo (PEA) aprobado por la ANAC. Por otro lado, los aeródromos con menor complejidad y riesgo operativo deben disponer de un Plan de Respuesta ante Emergencias coordinado con los recursos locales, sin requerir aprobación previa.
Los comités locales —como los de Seguridad Operacional, Riesgo por Fauna y Facilitación— quedarán bajo la coordinación directa de los explotadores de aeródromo, mientras que el jefe de aeródromo mantendrá sus funciones de control y fiscalización, asegurando la supervisión adecuada de las operaciones. Los explotadores tienen un plazo de treinta días desde la entrada en vigencia de la normativa para presentar a la ANAC un cronograma detallado sobre la transferencia de servicios operativos. La puesta en marcha de este proceso no podrá exceder los ciento ochenta días y estará supervisada por la autoridad aeronáutica.
Además, se estableció un marco regulatorio para las obras, instalaciones y actividades de terceros en el entorno aeroportuario, incluyendo construcciones y la instalación de antenas, aerogeneradores u otras estructuras. Según fuentes oficiales, “la norma tiene por finalidad garantizar la seguridad operacional y la regularidad de las operaciones aéreas, definiendo los requisitos que deben cumplirse para el desarrollo de este tipo de intervenciones”.
Desde la ANAC destacaron que “estas medidas consolidan un modelo de gestión aeroportuaria más eficiente y ordenado, en el que la ANAC refuerza su rol como autoridad aeronáutica, concentrando sus funciones en el control y la fiscalización, y alineando la operación aeroportuaria con estándares internacionales de Seguridad Operacional”. En otras modificaciones recientes de las RAAC, se eliminó la obligación de presentar plan de vuelo para operaciones de aviación general bajo reglas de vuelo visual (VFR), simplificando los trámites administrativos para este tipo de vuelos. Esta medida entró en vigencia el 1° de marzo de 2026.
Asimismo, se autorizó la realización de vuelos visuales nocturnos en todo el territorio nacional para pilotos que cumplan con los requisitos normativos vigentes, ampliando el marco operativo y favoreciendo un uso más eficiente de la infraestructura aeroportuaria. Por último, la resolución 957/2025 incorporó disposiciones que contemplan los avances tecnológicos, permitiendo que aeronaves pequeñas destinadas a operaciones no regulares con menos de diez pasajeros sean pilotadas por un único piloto mediante sistemas automáticos, previa autorización de la ANAC.
