El Gobierno habilitó financiamiento por hasta US$ 5.000 millones y busca conseguir dólares a tasas más bajas

La administración de Javier Milei autorizó la negociación de préstamos con bancos internacionales respaldados por organismos multilaterales. El objetivo es acceder a financiamiento más barato y diversificar las fuentes de crédito del Estado.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 2 horas

El Gobierno nacional dio un nuevo paso en su estrategia financiera y autorizó operaciones de crédito por hasta US$ 5.000 millones con entidades financieras internacionales. La medida busca ampliar las alternativas de financiamiento para el Estado y reducir el costo de endeudamiento en los mercados externos.

 

La decisión fue oficializada este lunes mediante un decreto publicado en el Boletín Oficial, que lleva las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo.

 

La norma habilita a las Secretarías de Hacienda y Finanzas a avanzar en negociaciones con bancos internacionales de primera línea para obtener préstamos en dólares. La particularidad es que estas operaciones contarán con garantías parciales otorgadas por organismos multilaterales de crédito, entre ellos el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la CAF.

 

Desde el equipo económico consideran que este esquema permitirá acceder a mejores condiciones financieras. Al estar respaldados por instituciones internacionales, los créditos presentan un menor nivel de riesgo para los prestamistas, lo que se traduce en tasas de interés más bajas para la Argentina.

 

El decreto también incorpora una cláusula habitual en este tipo de acuerdos: la posibilidad de someter eventuales controversias a la jurisdicción de tribunales estaduales y federales de Nueva York. Se trata de una práctica frecuente en contratos financieros internacionales y en gran parte de la deuda emitida por el país en el exterior.

No obstante, la norma aclara que la aceptación de tribunales extranjeros no implica una renuncia a la inmunidad de ejecución sobre determinados activos estratégicos del Estado. Entre ellos se encuentran las reservas internacionales y las cuentas del Banco Central, los bienes del dominio público, los activos vinculados a servicios esenciales, los bienes diplomáticos y consulares, el equipamiento militar, el patrimonio cultural y los derechos de cobro de impuestos y regalías.

 

Además, el Ministerio de Economía quedó facultado para definir las características de cada operación, incluyendo plazos, tasas de interés, monedas de emisión, entidades participantes, agentes de pago y registro, así como las comisiones y demás condiciones necesarias para concretar los préstamos.

 

Si bien el decreto no implica una colocación inmediata de deuda, sí deja preparado el marco legal y administrativo para avanzar rápidamente cuando el Gobierno decida cerrar las operaciones.

 

El respaldo de los organismos multilaterales comenzó a materializarse en las últimas semanas. Hace pocos días, el Banco Mundial aprobó dos garantías por un total de US$ 2.000 millones destinadas a facilitar la obtención de préstamos comerciales. El esquema combina instrumentos del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y de la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA).

 

A ese apoyo se sumó el Banco Interamericano de Desarrollo, que autorizó una garantía adicional de hasta US$ 550 millones. Desde la entidad señalaron que se trata de la primera garantía otorgada a la Argentina para respaldar un programa de reformas económicas.

 

Según trascendió, los préstamos respaldados por estos organismos podrían obtenerse a plazos de hasta seis años, incluyendo tres años de gracia. En cuanto al costo financiero, la expectativa del Ministerio de Economía es conseguir tasas de entre 5,5% y 6,5% anual en dólares.

 

La diferencia es significativa si se compara con las condiciones que enfrenta actualmente la Argentina en los mercados internacionales. Sin este respaldo, el país debería convalidar tasas cercanas al 8,5% o incluso al 9% anual para conseguir financiamiento.

 

De concretarse en esos términos, la reducción de entre dos y tres puntos porcentuales en el costo de los préstamos implicaría un ahorro importante en materia de intereses y una mejora en la estrategia financiera del Tesoro.

 

La apuesta oficial pasa por aprovechar el apoyo de los organismos multilaterales para recuperar gradualmente el acceso al crédito internacional en condiciones más favorables. El desafío será transformar esas garantías en financiamiento efectivo y sostener la confianza de los inversores en un contexto donde el mercado sigue de cerca la evolución del programa económico y fiscal del Gobierno.

 

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