El Gobierno anunciará este viernes que se alcanzó el superávit fiscal en 2025

El ministro de Economía, Luis Caputo, anunciará que la Argentina alcanzó el superávit pactado con el Fondo en 2025. El dato es clave para pedir un perdón formal por no haber llegado al objetivo de reservas.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 1 hora

El ministro de Economía, Luis Caputo, anunciará este viernes que la Argentina logró cumplir con la meta de superávit fiscal acordada en el programa firmado en 2025 con el Fondo Monetario Internacional. El mensaje no es menor: ese cumplimiento es el principal argumento que llevará el Gobierno a la mesa del FMI para solicitar un waiver por no haber alcanzado la meta de acumulación de reservas internacionales.

 

Según los números que manejan el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) y la Secretaría de Hacienda, hasta noviembre el resultado fiscal acumulado mostraba un saldo positivo equivalente al 1,7% del Producto Bruto Interno. Se trata de un colchón importante dentro de un año atravesado por ajustes, licuación del gasto y una fuerte caída del consumo.

 

De todos modos, diciembre juega su propio partido. Por cuestiones estacionales —principalmente el pago de aguinaldos— se descuenta que el Sector Público Nacional cerró el mes con déficit. Eso hará que el resultado anual quede algo por debajo de ese 1,7% del PBI. A favor del Gobierno aparece un ingreso extra: unos 700 millones de dólares provenientes de la privatización de las represas del Comahue, que ayudaron a amortiguar el rojo de fin de año.

 

El informe del IARAF detalla que entre enero y noviembre los ingresos totales del Estado cayeron 2,2% en términos reales interanuales, mientras que el gasto primario apenas subió 0,3%. Con esa combinación, el superávit primario del período pasó de casi $19,9 billones a $16,4 billones medidos en pesos constantes de noviembre de 2025, lo que implica una baja real del 17,5%.

Aun así, el resultado financiero también se mantuvo en terreno positivo. La clave estuvo en los intereses de la deuda, que se redujeron un 22% real interanual. Con eso, el superávit financiero acumulado quedó en torno a los $5,3 billones, apenas 6% menos en términos reales que el del año anterior.

 

El IARAF también calculó qué tenía que pasar en diciembre para no descarrilar frente al FMI. Con el ingreso extraordinario por las represas ya contemplado, el gasto primario de ese mes debía ubicarse en torno al 1,6% del PBI, es decir, unos 0,3 puntos menos que en diciembre de 2024. Para todo 2025, el gasto primario anual debería cerrar en 14,1% del PBI, casi un punto por debajo del nivel del año previo.

 

Desde el punto de vista del Fondo, las metas se fijan como porcentaje del PBI, pero se controlan en pesos. En ese terreno, el Gobierno llegó holgado. El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) recordó que la meta estricta de diciembre exigía acumular $10,52 billones de superávit fiscal. Hasta noviembre ya se habían juntado $16,4 billones, lo que dejaba margen para un déficit cercano a los $4 billones en el último mes sin incumplir el acuerdo.

 

Con este anuncio, el Ejecutivo busca reforzar la idea de disciplina fiscal como ancla del programa económico. El mensaje hacia el FMI es claro: aunque faltaron dólares en el Central, el frente fiscal se ordenó como pocas veces en la historia reciente.

 

En paralelo, el dato también apunta al plano político. En un contexto de recesión y ajuste, el Gobierno intenta mostrar que el esfuerzo tuvo resultados concretos y que el superávit no fue un accidente, sino una decisión de política económica que llegó para quedarse.

 

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