El consumo masivo se desploma 6,3% en febrero con fuerte caída en supermercados

Según Scentia, las ventas en supermercados y otros canales tradicionales retrocedieron en febrero, mientras el e-commerce creció a nivel interanual, en un contexto de inflación y pérdida salarial.

El consumo masivo volvió a mostrar un retroceso en febrero de 2026, con una caída mensual del 6,3%, según revelan los datos de la consultora Scentia. Esta baja se da en medio de una retracción en supermercados, que lideran la caída entre los diferentes canales de venta.

 

En términos interanuales, el consumo masivo también registró un descenso del 3,4% durante febrero y un retroceso del 2,1% en el acumulado del primer bimestre, alcanzando su nivel más bajo desde septiembre de 2024. Este comportamiento refleja una continuidad en la tendencia negativa tras un leve repunte observado durante 2025.

 

Los supermercados fueron los más afectados, con una caída del 5,9% respecto a febrero de 2025 y un retroceso mensual del 6,3%. Otros canales como farmacias, autoservicios, kioscos y mayoristas también sufrieron caídas mensuales significativas, del 9,1%, 6,4%, 6,2% y 5,8% respectivamente. Según fuentes del sector, “las ventas llevan meses cayendo bastante”.

 

En contraste, el comercio electrónico mostró un desempeño positivo a nivel interanual, con un crecimiento del 26,5% en febrero y un avance del 29,7% en el primer bimestre. Sin embargo, en comparación mensual, el e-commerce experimentó una baja del 2,6%. El impulso en este canal provino principalmente de la alimentación, desayunos y meriendas, bebidas alcohólicas y productos de limpieza.

 

La caída generalizada del consumo se produce en un contexto de inflación sostenida y deterioro del poder adquisitivo. Entre septiembre de 2025 y enero de 2026, los salarios registrados sufrieron una pérdida real del 7,3%, según datos oficiales del INDEC. Además, el desempleo aumentó al 7,5% en el último trimestre de 2025, con una creciente informalidad laboral.

 

Este escenario impacta en el nivel de endeudamiento de los hogares, que afrontan una mora bancaria del 10,6%, la más alta en más de dos décadas, y una irregularidad superior al 27% en entidades no financieras, especialmente fintech, lo que agrava la situación financiera de las familias. En el segmento de supermercados, el recorte en las ventas durante el primer bimestre fue especialmente pronunciado en categorías como bebidas sin alcohol (-11%), productos perecederos (-7,2%), productos impulsivos (-8,3%) y artículos de higiene y cosmética (-5,5%).

 

La disparidad en el consumo entre canales refleja una preferencia creciente por el comercio digital frente a la caída del consumo en puntos de venta físicos tradicionales, en un contexto económico que presiona sobre la capacidad de compra de los consumidores. Las perspectivas para marzo no son alentadoras, ya que la inflación continúa presionando los precios y los salarios no logran recuperar terreno. Las empresas buscan adaptarse con promociones y mayor presencia online para captar consumidores más cautelosos.

 

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