Los bonos del Tesoro se disparan y alcanzan un nivel que no se veía desde 2007

El rendimiento del bono estadounidense a 10 años llegó al 5,04%, su máximo desde 2007, mientras crecen las expectativas sobre las tasas de la Reserva Federal. El petróleo por encima de USD 100 y las dudas sobre la deuda pública presionan sobre los mercados.

Por redacción

Hace 1 hora

El mercado de bonos de Estados Unidos atraviesa una jornada de fuerte tensión. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años alcanzó el 5,04%, su nivel más alto desde 2007, mientras que la tasa del título a 30 años llegó al 5,39%. El movimiento se produce en la antesala de una nueva decisión de la Reserva Federal sobre las tasas de interés.

 

Los inversores se preparan para la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), que tendrá lugar esta semana. Actualmente, el mercado asigna una probabilidad del 92% a una suba de 25 puntos básicos, una expectativa que contribuyó a mantener elevados los rendimientos de los bonos.

 

Detrás de este movimiento aparecen varios factores. Uno de los principales es la evolución del petróleo, cuyos precios superaron con firmeza los USD 100 por barril. El encarecimiento de la energía genera preocupación entre los inversores porque puede dificultar el descenso de la inflación hacia el objetivo del 2% establecido por la Reserva Federal.

 

A esto se suma una preocupación vinculada con las cuentas públicas estadounidenses. Los inversores están exigiendo una mayor compensación por mantener deuda del Gobierno debido a los altos niveles de endeudamiento público y al creciente déficit fiscal.

 

El rendimiento del bono a 10 años tiene además una importancia directa para la economía real. Este instrumento funciona como una referencia fundamental para las tasas hipotecarias y otros préstamos de largo plazo, por lo que un aumento sostenido de su rentabilidad puede traducirse en un mayor costo de financiamiento para empresas y consumidores.

 

Sin embargo, el escenario no es exclusivamente negativo. Algunos estrategas consideran que la economía estadounidense mantiene una dinámica sólida, impulsada en parte por la inversión en inteligencia artificial y un mercado bursátil respaldado por buenos resultados empresariales.

 

David Morrison, analista sénior de mercado de TradeNation, señaló que el crecimiento económico de Estados Unidos continúa siendo fuerte y destacó que los rendimientos actuales apenas regresaron a niveles previos a la Gran Crisis Financiera. Después de aquella crisis, la Reserva Federal mantuvo durante años una política monetaria extraordinariamente expansiva.

 

El fenómeno tampoco se limita a Estados Unidos. Los costos de endeudamiento aumentaron en distintos mercados internacionales, con subas de las tasas de interés en países como Japón, Reino Unido y Alemania.

 

Otro factor que podría estar detrás del movimiento es el desarme de operaciones de carry trade con el yen. Esta estrategia consiste en financiarse en Japón, donde las tasas fueron históricamente bajas, para invertir en activos de mayor rendimiento en otros mercados. El aumento de las tasas japonesas y la fortaleza del yen reducen el atractivo de estas operaciones.

 

Finalmente, la creciente emisión de deuda corporativa también agrega presión. Grandes compañías están recurriendo al mercado de bonos para financiar inversiones y proyectos vinculados con infraestructura de inteligencia artificial, aumentando la cantidad de títulos que los inversores deben absorber.

 

Carol Schleif, estratega jefe de mercado de BMO Wealth Management, advirtió que, aunque el incremento de los rendimientos fue gradual, las tasas elevadas podrían mantenerse durante algún tiempo.

 

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