El superávit fiscal de las provincias se redujo a mínimos de 13 años por la caída de ingresos

El resultado primario provincial cayó al 0,2% del PBI en el primer trimestre de 2026, afectado por menores transferencias nacionales y una desaceleración de la recaudación tributaria.

Por redacción

Hace 6 horas

Las cuentas fiscales de las provincias comenzaron 2026 con un marcado deterioro. El superávit primario consolidado cayó al 0,2% del PBI durante el primer trimestre, uno de los registros más bajos de los últimos trece años y muy por debajo del 0,4% alcanzado en igual período de 2025 y del máximo de 0,9% registrado en 2024.

 

El dato, elaborado por la consultora Empiria, refleja un escenario de menor margen financiero para las administraciones provinciales, que enfrentan simultáneamente una reducción de las transferencias discrecionales del Gobierno nacional y una desaceleración en la recaudación de impuestos vinculados a la actividad económica.

 

Salvo los registros de 2012 (0,1%) y 2013 (0,2%), el resultado de 2026 es el peor inicio de año para las provincias desde que comenzó la serie estadística.

 

La combinación de menores recursos nacionales y una caída de la recaudación real redujo la capacidad de los gobiernos provinciales para afrontar gastos corrientes, realizar inversiones y cumplir con compromisos financieros.

 

El deterioro también quedó reflejado en los principales tributos provinciales. Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), la recaudación consolidada del impuesto sobre los Ingresos Brutos acumulada hasta mayo registró una caída real del 3,4% respecto del mismo período de 2025.

 

De las 24 jurisdicciones, 17 mostraron retrocesos, encabezadas por Misiones (-20,4%), La Rioja (-12,6%) y la Ciudad de Buenos Aires (-7,6%). En sentido contrario, Río Negro (+5,1%), San Juan (+5,7%) y Neuquén (+6,5%) lograron incrementos reales.

 

La recaudación del impuesto de Sellos también mostró un desempeño negativo. El consolidado cayó un 2,7% en términos reales, con descensos en 17 provincias. Catamarca (-32%), La Rioja (-14,7%) y Misiones (-13,4%) encabezaron las mayores bajas, mientras que Chubut (+38,9%), Santiago del Estero (+5%) y La Pampa (+4,6%) registraron los principales aumentos.

 

El impuesto Inmobiliario fue el único gran tributo que mostró una mejora consolidada, con un crecimiento real del 9,9% frente a 2025. Sin embargo, siete jurisdicciones continuaron registrando caídas, entre ellas Santa Cruz (-71,9%), Tierra del Fuego (-70,2%) y Misiones (-42,5%). Del otro lado, Chaco (+499,1%), Salta (+94,8%) y Entre Ríos (+46%) lideraron los incrementos.

 

En tanto, la recaudación del impuesto Automotor descendió 1,9% en términos reales. Entre las 15 jurisdicciones relevadas, ocho registraron bajas, destacándose Santiago del Estero (-37,6%), Buenos Aires (-11,5%) y Tucumán (-7,7%). Los mayores avances correspondieron a La Pampa (+48,8%), San Juan (+23%) y Entre Ríos (+13,4%).

 

La menor disponibilidad de recursos fiscales coincide con importantes diferencias sociales entre las provincias, según otro informe de Empiria. Chaco aparece como la jurisdicción con los indicadores más desfavorables, al combinar la mayor tasa de indigencia (12%), una pobreza del 38%, alta precariedad habitacional, bajos resultados educativos y la mayor cantidad de beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) por habitante.

 

También presentan rezagos significativos San Juan y Tucumán, mientras que la provincia de Buenos Aires ocupa el puesto 20 del ranking social debido a elevados niveles de pobreza (34%), indigencia (8%), desempleo (9%) y problemas habitacionales.

 

En el extremo opuesto, la Ciudad de Buenos Aires lidera el ranking social, seguida por Río Negro, Tierra del Fuego y Neuquén, gracias a mejores indicadores de pobreza, empleo, cobertura de salud, condiciones habitacionales y desempeño educativo. El deterioro fiscal provincial agrega presión sobre administraciones que ya enfrentan realidades económicas y sociales muy heterogéneas.

 

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