Ray Dalio advierte que la burbuja de la IA está cerca de estallar
El multimillonario explicó que el problema no está solamente en las elevadas valuaciones de las empresas tecnológicas, sino también en el volumen de deuda que se está utilizando para financiar la expansión de la infraestructura necesaria para desarrollar IA.
Por redacción
El auge de la inteligencia artificial atraviesa una etapa de fuerte expansión, pero también acumula señales que generan preocupación entre algunos de los principales inversores del mundo. Ray Dalio, fundador de Bridgewater Associates, advirtió que el mercado de IA tiene las características de una “burbuja clásica” y que se acerca al punto en el que podría comenzar una fuerte corrección.
Durante el Forbes Global CEO Conference en Singapur, el multimillonario explicó que el problema no está solamente en las elevadas valuaciones de las empresas tecnológicas, sino también en el volumen de deuda que se está utilizando para financiar la expansión de la infraestructura necesaria para desarrollar IA.
“Estamos en la parte del ciclo que precede a ese punto, pero acercándonos. Creo que estamos cerca”, sostuvo Dalio al referirse al momento en que la burbuja podría comenzar a desinflarse. Según el inversor, el incremento de las tasas de interés puede convertirse en el catalizador que termine afectando a un sector que requiere inversiones cada vez mayores.
Los números muestran la magnitud de la apuesta. La inversión global en infraestructura vinculada con IA podría superar los USD 795.000 millones durante 2026 y alcanzar más de USD 1 billón en 2027. Al mismo tiempo, la emisión de deuda relacionada con inteligencia artificial podría acercarse a USD 570.000 millones este año, más del doble del nivel registrado en 2025.
Las grandes tecnológicas también incrementaron su endeudamiento. Amazon, Microsoft, Alphabet, Meta y Oracle emitieron unos USD 200.000 millones en bonos con grado de inversión durante el primer semestre de 2026, prácticamente el doble de lo colocado durante todo 2025. La estrategia busca financiar centros de datos, capacidad de cómputo y otros proyectos asociados con la IA.
Dalio también llamó la atención sobre la concentración del mercado. Nvidia, Apple y Microsoft representan en conjunto más del 21% del S&P 500, mientras los principales índices estadounidenses alcanzaron nuevos máximos esta semana impulsados por el entusiasmo en torno a las ganancias y perspectivas de las compañías tecnológicas.
Para el inversor, sin embargo, existe una diferencia fundamental entre el potencial de una tecnología y el atractivo de sus acciones. Que la inteligencia artificial sea una revolución tecnológica no significa necesariamente que todas las inversiones vinculadas con ella sean rentables.
Otro posible detonante sería la necesidad de transformar riqueza financiera en efectivo. “Todos dicen ‘valgo USD 1.000 millones’, pero, bueno, intentá gastarlos”, planteó Dalio. Para consumir esa riqueza, explicó, es necesario vender activos y convertirlos en dinero, un proceso que puede generar presión sobre las cotizaciones cuando ocurre a gran escala.
La advertencia llega mientras aumenta el costo del financiamiento y las compañías continúan comprometiendo enormes cantidades de capital. El riesgo que identifica Dalio no es que la IA deje de crecer, sino que las expectativas y el endeudamiento hayan ido demasiado lejos frente a los retornos que finalmente pueda generar la inversión.
