Meta busca romper el maleficio: por qué los inversores creen que ahora sí puede despegar
Las acciones de Meta subieron 22% desde su mínimo de agosto, pero los inversores todavía dudan de que el repunte sea sostenible. La compañía enfrenta nuevas oportunidades con la inteligencia artificial, aunque el fuerte aumento del gasto genera preocupación.
Por redacción
Las acciones de Meta Platforms atraviesan un 2026 marcado por fuertes movimientos, con subas y bajas que reflejaron los cambios en la confianza de los inversores sobre el papel de la compañía en la carrera por la inteligencia artificial. Ahora, algunos analistas consideran que la acción podría estar finalmente preparada para iniciar una recuperación más duradera.
El optimismo se fortaleció después de que Meta resolviera las demandas vinculadas con sus prácticas en redes sociales y presentara Muse, su nuevo agente de inteligencia artificial diseñado para automatizar tareas cotidianas. Para los inversores alcistas, la combinación de menor incertidumbre legal y nuevos productos de IA podría convertirse en el catalizador que necesita la compañía.
Las acciones de Meta subieron 22% desde su mínimo de agosto y se encaminan a registrar su mejor desempeño mensual desde mayo de 2025. Sin embargo, existe un antecedente que obliga a mantener la cautela: durante 2026, la acción registró cuatro recuperaciones de al menos 20%, pero todas terminaron perdiendo impulso y cada máximo posterior fue inferior al anterior.
Por eso, el reciente avance todavía no alcanza para revertir el balance anual. Meta se mantiene prácticamente sin cambios en lo que va del año, muy por debajo del 15% de avance del Nasdaq 100. El lunes, sus acciones cerraron en USD 665,60, luego de avanzar 2,7%.
Para Dan Russo, codirector de inversiones de Potomac Fund Management, la acción debería superar de manera sostenida los USD 700 para confirmar que el movimiento actual representa un verdadero cambio de tendencia.
Otro factor que favorece a Meta es el acuerdo alcanzado por USD 18.000 millones en la demanda relacionada con sus redes sociales. El cierre del conflicto eliminó una importante fuente de incertidumbre, especialmente porque una derrota judicial podría haber derivado en multas de hasta USD 1,4 billones, según estimaciones de la propia compañía.
Los analistas también encuentran similitudes con el caso de Alphabet. Brian Nowak, de Morgan Stanley, recordó que las acciones de la empresa matriz de Google se dispararon más de 50% después de obtener un fallo favorable en un caso antimonopolio y presentar nuevos productos de inteligencia artificial.
JPMorgan, por su parte, elevó recientemente la recomendación sobre Meta a "sobreponderar", destacando la recepción inicial de Muse y el potencial de la empresa para desarrollar productos de IA dirigidos a sus aproximadamente 4.000 millones de usuarios.
La valuación también resulta atractiva. Meta cotiza a unas 18 veces las ganancias estimadas para los próximos 12 meses, por debajo de su promedio de 20 veces durante los últimos 10 años y más de 30% por debajo del máximo alcanzado en 2025. Los analistas esperan, además, que sus ingresos crezcan más de 25% este año y que las ganancias aumenten más de 30%.
Pero el principal riesgo está en la inversión necesaria para sostener la estrategia de IA. El gasto de capital de Meta podría casi duplicarse hasta alcanzar USD 140.000 millones este año y acercarse a USD 200.000 millones en 2027. Al mismo tiempo, se proyecta un flujo de caja libre negativo de USD 6.300 millones en 2026 y de casi USD 30.000 millones en 2027.
Así, Meta enfrenta una oportunidad y un desafío al mismo tiempo: la IA puede impulsar nuevos negocios, pero también exige inversiones extraordinarias. Para los inversores, la pregunta ahora es si esta vez el repunte logrará superar las falsas alarmas de 2026.
