¿A cuánto se va el dólar a fin de año? Las proyecciones que analiza el mercado
Mientras crecen las especulaciones sobre el valor que podría alcanzar el dólar hacia fin de año, un análisis compara las expectativas del mercado, los rendimientos de las inversiones en pesos y los principales factores que hoy influyen sobre el tipo de cambio en la Argentina.
Desde hace varias semanas el precio del dólar volvió a ser tema de comentarios en todos los ámbitos, el tipo de cambio que permaneció estable durante la primera mitad del 2026 comenzó a ser objeto de estimaciones alcistas para la segunda mitad del año.
Si bien hasta ahora la variación de los tipos de cambio se mantiene en valores normales y no se presenta una suba marcada, es cierto que la cotizacion esta por encima de lo que el mercado nos había acostumbrado a ver los últimos meses.
Pese a existir varios factores que puedan generar presión sobre el dólar, lo que más resonó entre los ahorristas fue el discurso del nuevo vocero presidencial que menciono que el tipo de cambio podía alcanzar los $1800 a fin de año.
Pese a que el gobierno se oponga rotundamente a que funcionarios hablen sobre el valor de la divisa norteamericana por las altas especulaciones que se generar al respecto, el vocero dio a entender que el tipo de cambio podría subir en el segundo semestre.
Las consultoras económicas y el REM “Relevamiento de expectativas de mercado” elaborado por el banco central no reflejan la misma realidad, si bien son estimaciones no oficiales y se suele promediar distintos factores en el cálculo, el tipo de cambio promedio esperado se encuentra en torno a los $1600 lo cual refleja una suba de solo 6% para los próximos meses, este valor iría de la mano con la expectativa inflacionaria ya que el gobierno espera que la divisa comience a acompañar la inflación y así evitar un atraso cambiario. Que se busque que el tipo de cambio acompañe la inflación no significa regulaciones o compras/ventas a fin de fijar un valor, el tipo de cambio “flota” dentro de las bandas y así lo seguirá haciendo según fuentes oficiales y no habrá intervención en el mercado.
¿Es negocio comprar dólares hoy? Si bien la respuesta es muy relativa, ya que depende de muchas cosas que entran en escena como riesgo, plazo, alternativas y cuestiones mas personales, a nivel financiero la comparación es la siguiente;
Tomando de referencia la tasa promedio de LECAPS y Bonos en pesos del mes de Julio, al 31/12 el dólar debería valer 1760,00 para haber empatado contra los rendimientos en pesos de renta fija, es decir, si el dólar terminara el año por debajo de los 1760 habría sido mal negocio mientras que si terminara por encima habría sido “buen negocio”.
Destaco buen negocio entre comillas, debido a que en el calculo precedente no se tiene en cuenta;
-Interés compuesto de los instrumentos en pesos
-Costo de la compra/venta del dólar
-Limitaciones operativas para la compra/venta de la moneda
Solamente contemplando el spread promedio entre compra/venta de los principales bancos, el dólar vendedor debería alcanzar los 1820 para que el comprador alcance los 1760 y así equiparar el rendimiento de los instrumentos en pesos.
Si bien el dólar es refugio de valor histórico, en los últimos años (al menos en la Argentina) no lo fue, luego de casi 3 años de inflación sostenida, notamos que quien ahorro en dólares, perdió muchísimo poder adquisitivo.
Tomando de referencia el dólar blue / CCL del 11/12/2023 el tipo de cambio rondaba los $1.000,00 al valor actual el tipo de cambio presenta un incremento de 53% en 3 años, lo que representa un estimado de 18% anual.
Sin embargo, en el mismo periodo la inflación fue de 319,8% (IPC) lo que arroja un promedio anualizado de 106,60 % (IPC).
Por su parte, los títulos de renta fija tuvieron una tasa promedio de 78,5 % anual (promedio mercado).
En esta lectura, observamos que, si bien los títulos públicos / renta fija no alcanzo a cubrir la inflación, si supero ampliamente al tipo de cambio que ni siquiera logro acercarse al índice inflacionario de los últimos 3 años.
Tomando en consideración que los productos “atados al dólar” subieron más que el propio dólar, la inflación se refleja en moneda dura y demuestra una pérdida de poder adquisitivo importante.
Si bien el pasado no es garantía de futuro, y, de hecho, nada tiene que ver con lo que este por delante, vemos que el gobierno actualmente tiene pocas presiones sobre el dólar, reservas en valores elevados para gestiones anteriores, apoyo de organismos internacionales, apoyo del sector privado, ingreso de divisas por exportaciones y agenda de vencimientos liberada. En este escenario, no habría fundamentos solidos para un aumento fuerte del tipo de cambio y las probabilidades de que se mantenga en valor actuales son mayores a las de una suba.
No hay que dejar de considerar el accionar de las masas y la oferta/demanda de dólares por pequeños ahorristas, que, puede llegar a generar una cierta presión sobre el tipo de cambio, esto generalmente causa volatilidad, pero no tendencia, es decir, genera subas y bajas, pero no define un sendero para el tipo de cambio.
Considerando lo ocurrido en los primeros 3 años de la gestión de Milei, no se ven motivos solidos para cambiar la estrategia cambiaria desde el gobierno y por ende tampoco desde la visión del ahorrista.
Recomiendo calma a todos los que leen/escuchan por diversos medios sobre el tipo de cambio y buscar asesoramiento profesional especializado para resolver dudas y no dejarse llevar por los comentarios en contextos desinformados.
