Una familia tipo necesitó más de $1,65 millones para no ser pobre en CABA en agosto
La Canasta Básica Total para un hogar de cuatro integrantes (pareja de 35 años con dos hijos) trepó a $1.651.798, mientras que la línea de indigencia se ubicó en $903.930, según el IDECBA. En un año, ambos indicadores subieron más del 34%.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA) actualizó este mes los valores de las líneas de pobreza e indigencia correspondientes a agosto, y los números confirman el fuerte impacto de la inflación en los bolsillos de los porteños.
Para un hogar tipo compuesto por una pareja de 35 años, ambos económicamente activos, propietarios de su vivienda y con dos hijos varones de 9 y 6 años —el denominado Hogar 1—, la Canasta Básica Total (CBT) que define el umbral de pobreza alcanzó los $1.651.798 en agosto. Esto significa que un hogar con esas características necesitó ingresos por encima de ese monto para no ser considerado pobre.
Al mismo tiempo, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marca la línea de indigencia, se ubicó en $903.930 para esa misma familia. Por debajo de ese piso, se considera que el hogar no logra cubrir siquiera sus necesidades alimentarias básicas.
En la comparación intermensual, la CBT para el Hogar 1 subió 2,1% (desde los $1.617.871 de julio), mientras que la CBA aumentó 2,6% (desde los $880.938 del mes anterior). En términos interanuales, los incrementos son aún más elocuentes: la CBT trepó 34,3% y la CBA, 36,8% respecto de agosto de 2025.
Los números para otros tipos de hogar
El informe también detalla los valores para otras composiciones familiares:
Hogar 2 (pareja de adultos mayores, inactivos, propietarios): indigencia en $456.411 y pobreza en $828.871.
Hogar 3 (varón de 25 años, activo, propietario): indigencia en $296.371 y pobreza en $602.434.
Hogar 4 (pareja de 25 años, activos, propietarios): indigencia en $548.286 y pobreza en $972.695.
Hogar 5 (pareja de 25 años, activos, no propietarios): indigencia en $548.286 y pobreza en **$1.147.329**.
En todos los casos, los aumentos respecto de julio y de agosto del año pasado superan el 30% interanual, reflejando la persistente escalada de precios.
Canasta Total: el piso para dejar de ser "vulnerable"
Además de las líneas tradicionales, el IDECBA actualizó las Canastas de Consumo del Sistema propio, que permiten una estratificación más fina de la población. Para el Hogar 1, la Canasta Total (CT) —que mide un estándar de vida más amplio que la CBT— se fijó en $2.082.845 en agosto, un 2,6% por encima de julio y un 33,3% más que un año atrás.
Con base en esa Canasta Total, el organismo construye una escala de estratos que va desde la indigencia hasta los sectores acomodados. Para el Hogar 1, los rangos de ingreso total familiar teóricos son los siguientes:
Indigencia: hasta $903.930.
Pobreza no indigente: entre $903.930 y $1.651.798.
No pobres vulnerables: entre $1.651.798 y $2.082.845.
Sector medio frágil: entre $2.082.845 y $2.603.556.
Sector medio / clase media: entre $2.603.556 y $8.331.380.
Sectores acomodados: más de $8.331.380.
De esta manera, una familia tipo porteña que ingresara, por ejemplo, $2.300.000 mensuales quedaría clasificada dentro del "sector medio frágil", es decir, por encima de la línea de pobreza y de la Canasta Total, pero todavía lejos de consolidarse en la clase media plena.
Metodología y contexto
Cabe recordar que desde marzo de 2022, tanto las líneas de indigencia y pobreza como las canastas de consumo se valorizan utilizando el IPCBA con base 2021=100, lo que garantiza la consistencia con el índice de precios oficial de la Ciudad.
Estos valores son la base para la medición trimestral de la incidencia de la pobreza y la indigencia en la población porteña, que se publica en los informes de "Condiciones de vida" del IDECBA. El próximo informe correspondiente al tercer trimestre de 2026 permitirá conocer cuántos hogares porteños se encuentran efectivamente por debajo de estos umbrales.
Mientras tanto, los números de agosto ratifican una tendencia que ya venía mostrando el IPCBA: la inflación sigue erosionando el poder adquisitivo de los ingresos, y las familias necesitan cada vez más dinero para no caer por debajo de la línea de pobreza.
